Horas de terror en nuevo accidente de trenes en España
Los servicios de emergencia han confirmado una nueva tragedia en la red ferroviaria española tras un grave accidente ocurrido la noche de este martes en la provincia de Barcelona. El siniestro se produjo entre las localidades de Sant Sadurní d’Anoia y Gelida cuando un muro de contención se desplomó sobre las vías, impactando de lleno contra un tren de cercanías de la línea R4.
A consecuencia del choque, el conductor del convoy ha perdido la vida y cuatro pasajeros se encuentran en estado grave, sumándose a un total de 37 personas que requirieron atención médica inmediata.
El accidente tuvo lugar en un contexto de condiciones meteorológicas adversas, marcadas por intensas lluvias que han azotado la región de Cataluña durante las últimas jornadas. Según las primeras investigaciones, el exceso de humedad habría provocado que la infraestructura de contención cediera alrededor de las 21:00 horas, cayendo directamente sobre el primer vagón del tren.
Este impacto deformó gravemente la estructura del convoy, dejando atrapados a varios de los pasajeros que viajaban en la parte delantera de la unidad.
El jefe de intervención de los Bomberos de la Generalitat, Claudi Gallardo, informó que el operativo de rescate fue complejo y requirió la movilización de 75 efectivos y 35 dotaciones. Los equipos de emergencia trabajaron intensamente para evacuar a la totalidad de los viajeros, incluyendo una delicada maniobra de excarcelación para liberar a una persona que había quedado atrapada entre los restos del vagón.
El Sistema de Emergencias Médicas desplegó 20 ambulancias para trasladar a los heridos más críticos a los hospitales de Bellvitge, Moisès Broggi y Vilafranca.
Crisis de seguridad ferroviaria ante la repetición de siniestros
Este nuevo incidente en Cataluña ocurre en un momento de extrema sensibilidad para el transporte en España, apenas 48 horas después del devastador choque de trenes en Córdoba.
Aquel suceso, que todavía se encuentra bajo investigación para determinar sus causas, dejó un saldo trágico de más de 40 víctimas mortales, lo que ha generado una profunda preocupación social sobre el estado de las infraestructuras ferroviarias. La coincidencia de ambos eventos en un margen de tiempo tan estrecho ha puesto el foco sobre las medidas de seguridad y el mantenimiento de las vías en todo el país.
La línea R4, que realizaba el trayecto desde Sant Vicenç de Calders hacia la ciudad de Barcelona, es una de las rutas con mayor flujo de pasajeros en la periferia de la capital catalana.
El desplome del muro ha reabierto el debate sobre la vulnerabilidad de las conexiones ferroviarias ante fenómenos meteorológicos extremos y la necesidad de revisar los muros de contención en zonas de relieve accidentado. Las autoridades locales han expresado su consternación mientras se coordinan con el Gobierno central para evaluar los daños estructurales en la zona.
En las próximas horas se espera que técnicos de Adif y Renfe realicen una inspección exhaustiva del tramo afectado para garantizar la seguridad antes de restablecer el servicio. Mientras tanto, la atención se centra en la evolución de los cuatro pasajeros ingresados en estado grave y en el apoyo a la familia del conductor fallecido. Este cúmulo de accidentes ferroviarios en menos de una semana ha llevado a diversas organizaciones a exigir una auditoría integral de la red para prevenir nuevas catástrofes en el territorio nacional.
