22 abril, 2026

Menos ansiedad, mejores elecciones – Últimas Noticias

Menos ansiedad, mejores elecciones - Últimas Noticias

Aprender a distinguir entre hambre, ansiedad y ganas de comer ya que la elección de los alimentos será diferente, así como evitar que pasen demasiadas horas entre comida y comida. Esto último es fundamental, ya que si transcurre un largo tiempo entre tomas, en el momento de sentarnos a la mesa tendemos a comer mayor cantidad y a elegir opciones menos saludables. Aplicar medidas nutricionales es fundamental, encontrarse bien emocionalmente y sin ansiedad y, si además añadimos ejercicio físico moderado y regular, el resultado será aún mejor.

El colesterol es una sustancia grasa natural presente en todas las células del cuerpo humano y necesaria para el normal funcionamiento del organismo, la mayor parte del cual se produce en el hígado, aunque también se obtiene de algunos alimentos. Según explica el médico internista José Rodolfo Aguirre, la sangre conduce el colesterol desde el intestino o el hígado hasta los órganos, uniéndose a unas partículas llamadas lipoproteínas, de dos tipos: de baja densidad (LDL), que transportan el nuevo colesterol a todas la células del organismo; y de alta densidad (HDL), que recogen el colesterol no utilizado, según la FEC.

El colesterol unido a las partículas LDL se denomina “malo”, porque se deposita en la pared de las arterias y forma las placas de ateroma (cargadas de grasa); mientras que el unido a las partículas HDL es “bueno”, porque transporta el exceso de colesterol, de nuevo al hígado para que sea destruido, según la FEC. “El exceso de tejido adiposo en el cuerpo humano favorece la acumulación de colesterol malo en la sangre”, señala Estefanía Ramo, nutricionista y experta en el tema de colesterol. “Con el tiempo, las placas de ateroma pueden estrechar u obstruir completamente las arterias, causando incidentes en el cerebro o el sistema cardiovascular, incluso mucho antes de alcanzar la vejez”, de acuerdo con esta experta. “Por eso, en la lucha contra la obesidad es muy importante reducir los niveles de colesterol, cuya presencia en la sangre puede elevarse por el consumo inadecuado de alimentos”, añade Ramo. En ese sentido, se calcula que por cada kilo perdido el colesterol total disminuye en un uno por ciento. El colesterol malo (LDL) en 0.7 por ciento y el bueno (HDL) aumenta en 0.2 por ciento, según la nutricionista del IMEO.

ALIADOS Y ENEMIGOS

Para Ramo, el primer paso para bajar el colesterol malo sería eliminar de nuestra dieta las grasas hidrogenadas, presentes en alimentos ultraprocesados, carnes rojas y embutidos, quesos curados o de untar, artículos de repostería y con azúcares añadidos, sustituyéndolas por grasas saludables como las del pescado azul, las nueces, el aceite de oliva y los frutos secos. Asimismo conviene aumentar el consumo de alimentos con fibra vegetal y productos integrales, “que ayudarán a eliminar toxinas e incorporar avena, legumbres y cereales a nuestro menú”, apunta.

Esta nutricionista aconseja: Comer carnes poco grasas, quitándoles la piel • Eliminar la grasa visible de los alimentos • Limitar el consumo de guisos y fritos • Acompañar la carne con verduras u hortalizas • Tomar con moderación, algunas frutas (uvas, manzana, peras) y vino tinto, ricos en antioxidantes, como las catequinas y el resveratrol, que elevan el colesterol bueno y reducen el malo.

Otros alimentos que, según la experta, ayudan a reducir el colesterol son: La semilla chía (salvia hispánica) • La soja • El aguacate • La cebada.

Los alimentos que elevan el colesterol son: lácteos, vísceras, fiambres y embutidos, pastelería industrial, los quesos, los azúcares y productos azucarados, los mariscos y la yema de huevo.

Consultada sobre cuál es el mejor hábito que podemos incorporar a nuestra vida para mantener el colesterol en un nivel saludable, Carmen Escalada, nutricionista clínica, responde: “Lo más sencillo y eficaz es alimentarse de forma saludable y ordenada, con abundancia de alimentos vegetales (frutas, verduras, hortalizas, legumbres)”. “El colesterol es una sustancia imprescindible para la vida ya que forma parte de todas las células del organismo y participa en la síntesis de innumerables sustancias fundamentales como las hormonas, pero debemos prestar atención a qué comemos y en qué cantidad para evitar que nuestros niveles de colesterol se eleven excesivamente”, enfatiza esta nutricionista clínica.

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