14 enero, 2026

Israel copia a EEUU y abandona siete organismos de la ONU

Israel copia a EEUU y abandona siete organismos de la ONU

El ministro de Asuntos Exteriores de Israel, Gideon Saar, anunció este martes 13 de enero la ruptura inmediata de relaciones con siete agencias y entidades vinculadas a las Naciones Unidas. Esta decisión sigue de cerca el modelo de política exterior de su principal aliado y protector, Estados Unidos, evidenciando una estrategia de abandono sistemático de los organismos internacionales.

La administración de Benjamín Netanyahu ha justificado esta desconexión tras un análisis exhaustivo de la retirada de Estados Unidos de diversas organizaciones internacionales en años recientes. Al adoptar esta postura, Israel no solo imita el comportamiento de su protector estratégico, sino que ratifica su decisión de dar la espalda a los consensos de la comunidad internacional.

El comunicado oficial detalla que Tel Aviv cortará todo contacto con agencias de alto perfil, entre las que destacan ONU Mujeres y la Alianza de Civilizaciones. Esta medida refuerza la narrativa de un Estado que opta por el aislamiento antes que someterse al escrutinio de los mecanismos de supervisión global, profundizando la brecha entre el gobierno israelí y los organismos encargados de velar por los derechos humanos y la cooperación civilizatoria.

Ruptura por señalamientos en derechos humanos

Uno de los puntos de mayor fricción que ha detonado esta medida es la relación con la Oficina del Representante Especial del Secretario General para los Niños y los Conflictos Armados. Israel ha decidido cesar toda comunicación con esta oficina tras ser incluido en 2024 en la lista de países que cometen violaciones graves contra la infancia en contextos de guerra.

El gobierno israelí calificó como inaceptable compartir espacio en dicha lista con grupos como ISIS o Boko Haram, argumentando un sesgo institucional. Cabe destacar que los vínculos con este ministerio ya habían sido erosionados desde junio de 2024, pero el anuncio de este martes formaliza una ruptura total que deja al país sin canales de interlocución con los observadores de derechos de la niñez de la ONU.

La ofensiva diplomática de Israel también alcanza a entidades de carácter técnico y económico. La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) y la Comisión Económica y Social para Asia Occidental (CESPAO) han sido señaladas por la administración de Netanyahu como emisoras de «informes hostiles».

Al acusar a estas instituciones de publicar análisis que consideran «antiisraelíes», el Estado de Israel opta por desacreditar y abandonar los foros donde se debate su impacto económico y social en la región. Con este cierre de puertas, Israel consolida una política de «puños cerrados» ante el sistema de Naciones Unidas, priorizando la soberanía absoluta sobre la rendición de cuentas internacional.

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