El trágico saldo de un ataque criminal e inédito
A escasos minutos antes de las 2:00 am, cuando casi todo el país dormía, los habitantes de estados La Guaira, Caracas y Miranda fueron sorprendidos por un zumbido sordo de una operación militar estadounidense, inédita, cuyo objetivo era el secuestro del presidente Nicolás Maduro, y destruir instalaciones civiles y militares estratégicas.
Soldados estadounidenses ingresaron al país en una docena de helicopteros Chinook, Black Hawk y Little Bird, que volaron directamente a Fuerte Tiuna, a la residencia del presidente Maduro, tras ingresar por Hoyo de la Puerta.
En simultáneo, un contingente aéreo de más de 150 aeronaves, entre bombarderos B-1, cazas F-22, F-35 y F-18, aviones de inteligencia, reconocimiento y vigilancia, así como numerosos drones pilotados a distancia participaron en la misión, que sembró muerte y destrucción en un país no acostumbrado a estas acciones de violencia extrema.
El ataque se centró en las instalaciones militares, principalmente en Fuerte Tiuna, La Base Aérea La Carlota, la Comandancia de la Milicia, la Meseta de Mamo, el Fuerte Guaicaipuro y un base de radares en El Junquito.
La primera acción militar que sufre el país en su historia también apuntó a los sistemas de telecomunicaciones con dos ataques a las instalaciones de las antenas ubicadas en el cerro el Volcán, en El Hatillo, que afectó severamente los servicios de internet, telefonía, señal abierta y radiocomunicaciones.
Otros dos misiles detonaron contra las antenas del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (Ivic) que causó la destrucción total de las instalaciones del Centro de Matemática que albergaban servidores y equipos esenciales para las redes computacionales. Además, otros cuatros centros: Física, Química, Ecología y Tecnología Nuclear, fueron afectados por las detonaciones.
Las fuerzas estadounidenses también cortaron el suministro eléctrico de Caracas durante la madrugada para llevar a cabo la misión en la oscuridad, aprovechando la llamada luna del lobo, una superluna que permite más visibilidad nocturna para los pilotos.
El Ministerio de Energía Eléctrica detalló que las explosiones afectaron gravemente las subestaciones Panamericana 69 Kv y Escuela Militar 4.8 kV, dejando fuera de servicio las líneas OAM-Vega Caricuao-Panamericana 1 y 2 69 kV, y Junquito- Panamericana 1 y 2 69 KV.
Otros objetivos fueron el Aeropuerto Oscar Machado Zuloaga (conocido como aeropuerto Caracas) ubicado en Charallave y el aeropuerto Higuerote, así como el Puerto de La Guaira y el Complejo de Especialización de Fuerzas Especiales Teniente Coronel Eliécer Otaiza, ubicado en Carmen de Uria, estado La Guaira.


Un centenar de fallecidos e igual número de heridos
Más de un centenar de fallecidos entre militares y civiles e igual número de heridos dejaron los ataques de Estados Unidos registrados en el país la madrugada del sábado 3 de enero, han confirmado hasta la fecha las autoridades venezolanas.
En Fuerte Tiuna se registraron las mayores bajas, entre ellas 19 integrantes de la Guardia de Honor Presidencial y 32 militares cubanos que pertenecían a las Fuerzas Armadas Revolucionarias y al Ministerio del Interior que se encontraban en territorio venezolano en el marco de la cooperación bilateral en materia de seguridad y defensa.
El Ejército confirmó la muerte de 24 de sus integrantes y dos de la Aviación Militar. Por su parte, la Milicia Bolivariana informó del asesinato del SM3 José Salvador Rodríguez Ramírez, en la sede de la Comandancia General, en el 23 de Enero, mientras operaba un sistema de misiles antiaéreos portátiles rusos Igla-S (SA-24 Grinch).
Cinco uniformados perdieron la vida en los ataques al Fuerte Guaicaipuro, ubicado en el estado Miranda. En el distribuidor Caracas, adyacente a la entrada del aeropuerto Oscar Machado Zuloaga, en Charallave, dos hombres que viajaban en un carro marca Arauca, blanco, murieron calcinados por un explosivo.
Otros dos uniformados murieron en la Meseta de Mamo, en La Guaira, en donde está el Batallón de Infantería de Marina Simón Bolívar y el 393 Grupo Misilístico de Defensa Antiaérea Contralmirante José María García.
En el sector La Soublette, en la parroquia Catia La Mar, de la entidad costera, falleció Rosa González de 80 años, luego que la explosión de un misil en su vivienda la proyectara junto a sus dos hermanos contra una pared dentro de la residencia.
Otra de las víctimas civiles fue identificada como Yohana Rodríguez Sierra, cartagenera de 45 años de edad, quien residía en el país desde hacía más de 12 años luego de que un misil impactara en el municipio de El Hatillo, estado Miranda, donde se ubican las antenas de El Volcán. Otro proyectil cayó en el patio de la residencia de la familia Berti, quien resultó ilesa.


