19 abril, 2026
Camino al andar - Últimas Noticias

Violación de la soberanía, operación táctica, secuestro del presidente de la República y su esposa, daños materiales y asesinatos. Y el país está en pie. Ya se ha dicho que nuestras instituciones, que nuestro liderazgo, han actuado para mantener la estabilidad. Es verdad, pero no es toda la verdad, porque si recordamos el 27 de febrero de 1989 y los días 11,12 y 13 de abril del 2002, está difícil ver a “Lenin en la Plaza Roja”. Veremos al pueblo caraqueño en multitud defenestrando el paquete neoliberal o rescatando a Chávez.

Que el pueblo es el protagonista de la historia no debería asombrar a nadie. Es asunto primordial de estudio de la historia insurgente develar las formas de organización y acción del pueblo para enfrentar las estructuras de opresión. Como por ejemplo, una de larga duración: el patriarcado. Y aquí está, para el análisis, otro hecho que puede completar la verdad: quien dirige el proceso de estabilización soberana es una mujer y es la primera presidenta en la historia de nuestro país.

Hasta ahora la historiografía ha cumplido su función de aparato ideológico, incluyendo su rol educativo, para desconcientizar al pueblo. El aparato educativo debe tener como principal función crear y fomentar la conciencia histórica propia del pueblo. La historia no la hacen únicamente dirigentes hombres o unas pocas mujeres masculinizadas para llevarlas al Panteón.

Hay que contar y enseñar la historia de resistencia y rebelión del pueblo todo, una historia inclusiva y diversa. Que sea insurgente no quiere decir que vamos estudiar únicamente los movimientos bruscos que se producen en la corta duración. La insurgencia misma es un proceso de continuidad histórica hacia mayores estadios de satisfacción de las necesidades colectivas y de liberación de todo tipo de opresión. Estudiando los ámbitos de existencia social: la naturaleza, el trabajo, el sexo y el género, la subjetividad y la autoridad; en el tiempo y en el territorio, teniendo presente que el tiempo histórico no es lineal, que coexisten formas producidas en diferentes momentos históricos, que nos encontramos con una heterogeneidad histórico estructural, lo simultáneo de lo no simultáneo y formas sociales de diversos ritmos históricos.

Estudiar desde la totalidad los mecanismos de explotación-dominación tanto como las formas de combatirlos puede llevarnos a comprender el breve instante en el que estamos para no dejar el camino por coger la vereda y seguir haciendo camino al andar.

Ver fuente