Presidente de Alemania dice que EEUU socava el orden mundial
En un discurso de inusual dureza y firmeza diplomática, el presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, lanzó una severa advertencia sobre la erosión del sistema global provocada por la política exterior de la administración de Donald Trump. Durante un simposio con motivo de su 70.º cumpleaños, el mandatario alemán denunció una «violación de valores» por parte de Washington, señalando que el aliado que una vez ayudó a construir el orden mundial hoy lidera su destrucción.
Steinmeier situó sus críticas en el epicentro de la crisis actual, vinculando el deterioro de la seguridad global con la reciente agresión militar estadounidense contra Venezuela. El mandatario calificó de inaceptable el secuestro del presidente Nicolás Maduro y la primera dama, Cilia Flores, sumando este hecho a las pretensiones de la Casa Blanca de establecer un control unilateral sobre Groenlandia, territorio vinculado históricamente a Dinamarca por más de seis siglos.
Para el jefe de Estado alemán, estas acciones no son incidentes aislados, sino pruebas de que la falta de respeto a las normas internacionales ha alcanzado un nivel crítico. Steinmeier enfatizó que Alemania no puede permanecer inactiva mientras se desmantelan los pilares que garantizan la coexistencia pacífica entre las naciones.
Un mundo sin ley: La advertencia alemana
Con una retórica contundente, Steinmeier describió el oscuro panorama que enfrenta la comunidad internacional si no se detiene la actual tendencia de prepotencia geopolítica. El mandatario advirtió sobre el riesgo de que el planeta retroceda a un estado de anarquía y sometimiento.
«Hoy se trata de evitar que el mundo se convierta en una cueva de ladrones donde los más inescrupulosos se apropian de todo, donde regiones y países enteros son tratados como propiedad de unas pocas grandes potencias», declaró con firmeza.
La postura del presidente alemán también fue un llamado de atención para la propia Unión Europea y las naciones de menor influencia. Steinmeier denunció que la política de fuerza de EE. UU. intenta relegar incluso a potencias medianas como Alemania «a los márgenes de la historia», dejando a los Estados más pequeños y vulnerables en una situación de desprotección absoluta.
Con este pronunciamiento, Berlín marca una distancia ética y política respecto a las acciones de Washington, reafirmando su compromiso con un orden multilateral donde la ley prevalezca sobre la fuerza bruta.
