Sindicatos de Bolivia arrecian las protestas
La Central Obrera Boliviana (COB), el principal ente gremial de los trabajadores de ese país, anunció que rompía los contactos con el gobierno del presidente de centro-derecha Rodrigo Paz, para abrir un nuevo ciclo de protestas en contra de la suspensión del subsidio al combustible.
El mandatario dijo en una ceremonia pública que no pensaba dar marcha atrás en los recortes de los subsidios, horas antes de una reunión que él mismo había convocado con la organización sindical.
Previamente, el principal dirigente del ente gremial, Mario Argollo había dicho: “Vamos a escuchar, oiremos qué dicen (los ministros) y, una vez que concluya el diálogo, daremos nuestra posición” al respecto.
Sin embargo, al conocer la declaración del presidente, Argollo abandonó la reunión.
“El gobierno ha dicho que no abrogará (el decreto de suspensión del subsidio) y el pedido de nuestras bases es la abrogación. Seguiremos y masificaremos las protestas”, informó a su salida a los periodistas.
El dirigente añadió que por parte del gobierno había “falta de predisposición” para admitir que “se ha cometido un error” con la aprobación del decreto.
De inmediato, los sindicatos agrupados en la Central, que habían llegado a La Paz después de tres días de caminata para exigir la derogación del instrumento legal, iniciaron fuertes disturbios en las calles de la capital boliviana, generándose intensos enfrentamientos con la Policía, que utilizó gases lacrimógenos para reprimir a los manifestantes.
Los choques se mantuvieron por varias horas, sin conocerse el saldo de heridos y detenidos.
