El casco integral aporta 95% de protección a los motorizados
Actualmente en Venezuela es muy común encontrar motos circulando por doquier puesto que, además de ser el vehículo más económico y que cuenta con varias opciones para su adquisición, suele consumir menos gasolina que un carro y otorga facilidad para movilizarse, sobre todo en la ciudad. No obstante, es uno de los medios de transporte menos seguros del mundo, por lo que el uso de un buen casco juega un papel fundamental al tiempo de conducirlas.
Según informes, al momento de un accidente, la utilización del casco reduce el riesgo de muerte en un 50%. Pero no todos aportan un alto nivel de resguardo, ya que mientras que un protector integral puede brindar entre un 90 y 95% de seguridad, el clásico, también conocido como Sandoval, es prácticamente inútil para salvaguardar la vida del motorizado y su acompañante.
Composición
La Comisión Venezolana de Normas Industriales en su apartado 1707:2014 establece los requisitos y métodos de ensayos que debe cumplir este instrumento para garantizar la seguridad y el bienestar del motociclista.
Indica que su forma tiene que ser de cúpula y cubrir completamente el cráneo del conductor y el pasajero. También debe estar fabricado con material rígido, duro y resistente para así reducir la fuerza del impacto y prevenir lesiones craneales al instante de un accidente.
Igualmente, el relleno interno debe ser ergonómico y con un sistema de retención que asegure el ajuste adecuado sobre la cabeza. En ese sentido, las correas de sujeción tienen que estar situadas debajo de la mandíbula para aportar estabilidad. Además, deben contener protectores de nuca y quijada.
El casco debe poseer, fijados mediante remaches, un visor que, junto con la visera, protege el rostro. Igualmente, el burlete es indispensable en este instrumento, ya que su material flexible mejora el sellado de la pantalla y protege los ojos contra el polvo, insectos u otros elementos.
Tipos
El Instituto Nacional de Transporte Terrestre afirma que elegir el casco adecuado puede marcar la diferencia entre un paseo emocionante y un accidente desafortunado.
Asimismo, el Reglamento de la Ley de Transporte Terrestre en el parágrafo único del artículo 164 señala que “para poder incorporarse a la circulación el conductor de motocicleta, así como su acompañante, deberán hacer uso del casco de seguridad. Si la motocicleta no lleva parabrisas, el conductor deberá usar además anteojos o casco integral con viscera”, apunta la normativa.
De acuerdo a esto, el Instituto Nacional de Transporte Terrestre explica que el que mayor seguridad aporta al motorizado es el integral con un 90 y 95% de protección, seguido del abatible con 80-90%, el multipropósito con 70-80% y el semiintegral con 50-60%. El ente afirma que el clásico no brinda ningún cuidado en la carretera.
El integral solo permite abrir y cerrar la visera. Por tanto, aporta mayor estabilidad para conducir, brinda protección completa al cráneo, rostro y barbilla, y protege contra el viento, frío y lluvia, así como del ruido fuerte.
Por su parte, el abatible es combinado. Cuando la mentonera está cerrada ofrece el mismo cuidado que el integral, pero al subirla se convierte en uno abierto y aumenta la vulnerabilidad del conductor o pasajero porque ya no estaría resguardando la cara y el mentón.
Los multipropósitos deben su nombre a que pueden usarse para actividades extremas o para conducir por la vía. Sin embargo, pueden generar turbulencias a altas velocidades.
Entretanto, los semiintegrales o jet son cómodos porque reducen la fatiga en el cuello y cabeza durante largos viajes y amplían el campo de visión, pero no generan total seguridad al ser abiertos y no cubrir toda la cabeza.
El clásico o Sandoval solo protege una pequeña parte del cráneo, y deja expuestos también el rostro y la mandíbula. Por tanto, el Intt, empresas de motos y otras instituciones promueven campañas para inutilizar su uso.
Al momento de comprar un casco, es importante que sea de la talla correcta de la cabeza y que cumpla con las normas Covenin. El ente reitera en sus redes que el Sandoval, un casco para manejar bicicletas, uno para patinetas, o no usar ninguno te expone a peligros innecesarios que pueden afectar tu vida.
Historia y evolución
Se dice que la primera moto fue creada con un motor a vapor por el estadounidense Sylvester Howard Roper entre 1867-69 y dos décadas después los alemanes Wilhelm Maybach y Gottlieb Daimler incorporaron un propulsor de combustión. Pero no fue sino hasta casi 30 años más tarde que se fabricó el primer casco de cuero para proteger a los motorizados del frío. Luego, a raíz de la muerte del británico Thomas Edward Lawrence en un accidente de moto (1935), se generaron estudios para hacer uno que evitara lesiones en la cabeza. En 1941 se creó el primero, pero en 1953 se patentó el pionero con estructura rígida en el exterior y tras cuatro años comenzó su uso masivo para después evolucionar y volverse obligatorio para transitar en motocicletas.
