Motorizados alzan su voz contra la piratería yanqui
Este lunes una multitudinaria caravana motorizada recorrió las principales avenidas de Caracas para denunciar los actos de robo y agresión contra buques venezolanos perpetrados por efectivos militares de Estados Unidos en aguas internacionales.
La movilización, organizada por colectivos sociales y movimientos populares, se convirtió en una demostración de respaldo al Gobierno Bolivariano y de rechazo a lo que califican como piratería imperial yanqui.
Los participantes ondearon banderas nacionales y pancartas con mensajes de defensa de la soberanía, mientras exigían respeto al derecho internacional y el cese inmediato de las agresiones contra la industria petrolera venezolana.
Caravana y consignas populares
La caravana partió desde la avenida Bolívar y se extendió hacia el oeste de la ciudad, con centenares de motociclistas que hicieron sonar sus bocinas como símbolo de resistencia.
Entre las consignas más repetidas se escucharon frases como “El petróleo es del pueblo” y “No al saqueo imperial”, acompañadas de cánticos en defensa de la independencia nacional.
En defensa de la soberanía energética
La protesta se enmarca en las recientes denuncias del Gobierno venezolano y de organismos regionales como el Alba, que han condenado el secuestro de buques privados cargados de petróleo y la desaparición forzada de sus tripulaciones.
El Ejecutivo ha reiterado que estos actos constituyen una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas y de la Convención para la Represión de Actos Ilícitos contra la Seguridad de la Navegación Marítima, además de un ataque directo contra el comercio legítimo y la soberanía de los Estados.
Este lunes, el canciller Yván Gil leyó una carta enviada por el presidente Nicolás Maduro a todos los países miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), pocas horas antes de que se realice la reunión extraordinaria de urgencia para abordar la situación de Venezuela.
En el texto, el mandatario alerta sobre una escalada de acciones de extrema gravedad por parte del Gobierno estadounidense, las cuales «amenazan con desestabilizar a toda la región y al sistema internacional en su conjunto».
La misiva oficial denuncia el «secuestro» y el «robo» de buques petroleros que transportaban unos cuatro millones de barriles; asimismo, rechaza la orden de imponer un bloqueo naval absoluto contra los tanqueros que trasladan la energía del país.
