28 abril, 2026
Obreros petroleros - Últimas Noticias

Caripito, 31 de octubre de 1944. El Sindicato Profesional de Obreros y Empleados Petroleros de Punta de Mata, Estado Monagas, escribía al presidente Isaías Medina Angarita una misiva para solicitar la intervención del gobierno ante sus necesidades. Los líderes sindicales Isidro García, Pedro Fernández y Hermenegildo Borroné aspiraban: “El palpar su presencia en el propio campo donde el dolor y la miseria deja su huella tenebrosa; con toda nuestra fe y propósito democrático y la orientación progresista de su régimen en pro del desarrollo económico, social y político de Venezuela”. Demandaban que el presidente Medina interviniera ante el Ministerio del Trabajo para solventar el despido que hacían las empresas de los trabajadores que sufrían accidentes laborales. Asimismo, el cumplir los contratos de trabajo por los patronos,  quienes limitaban a los obreros petroleros de asistencia médica, artículos de seguridad y alojamiento.

El Sindicato de Trabajadores Petroleros de Caripito hizo un pliego de peticiones con carácter conciliatorio ante la Inspectoría del Trabajo para remediar las condiciones laborales existentes.  Requerían que Creole Petroleum Corporation, empresa estadounidense, aumentara los sueldos a 20 Bs. diarios: “Fundamentamos este punto en la disparidad existentes entre los exiguos ingresos y el elevado costo de la vida, lo que hace insoportable la angustiosa situación de los trabajadores, porque consideramos que esta Empresa está en condiciones de mejorar el modus vivendi de sus trabajadores, ya es por todos conocido las fabulosas ganancias que viene obteniendo”. El contexto era la II Guerra Mundial y el petróleo venezolano era muy demando por la maquinaria militar aliada.

En segundo lugar, pedían una rebaja del 30% en los artículos de primera necesidad asignado a los Comisariatos,  acordado entre la compañía y el gobierno. Por último, que según la Ley del Trabajo, la empresa pusiera a funcionar escuelas en los barrios La Sabana, La Manga y Los Cerritos para los hijos de los trabajadores.

La lucha obrera a inicios era difícil. Empresas controladas por extranjeros que cedían poco a los nacionales y nacionales que trabajaban a merced del capital extranjero con limitada protección del Estado. El campo petrolero era un Estado dentro de otro.

Ver fuente