19 abril, 2026
Muere en Colombia nuestro gran Libertador

Mañana miércoles se cumplirán 195 años del fallecimiento del Padre Libertador, quien contaba para entonces 47 años de haber nacido en Caracas, el 24 de julio de 1783 y, a los 36 años logró la primera gran victoria en la Batalla de Boyacá (7 de agosto de 1819), con la cual le dio la libertad a la Nueva Granada, seguida de Carabobo, liberando así a Venezuela, mientras tanto Antonio José de Sucre ganó el encuentro de Pichincha, continuó el de Junín y finalmente, el cumanés se impuso en Ayacucho, quedando así totalmente independizado el continente suramericano, que en la actualidad es acosado por el imperio yanqui, cuyo mandatario, Donald Trump, mantiene una seria amenaza de invasión contra nuestro país, que es gobernado por Nicolás Maduro Moros, quien en elecciones libérrimas llegó a la presidencia de la República Bolivariana de Venezuela, nombre que le puso el comandante Hugo Rafael Chávez Frías, precisamente quien rescató la memoria de Simón Bolívar, que hasta 1999, solo celebraban sus gigantescas acciones patrióticas en forma simple, sin reconocer el enorme valor de haberle puesto fin al colonialismo español.

La historia tiene sus momentos dramáticos y la muerte de Bolívar fue uno de ellos, pues se produjo en la Quinta de San Pedro Alejandrino, situada en Santa Marta, Colombia, cuyo propietario era precisamente español, hacendado y hombre de negocios de nombre Joaquín de Mier y Benítez, quien le tuvo más compasión que sus subalternos de los más de 20 años de lucha en la gesta emancipadora, y no vaciló en darle alojo durante los que fueron sus últimos días de existencia. En ese escenario fue atendido por el médico francés Alejandro Próspero Reverand, quien lo trató por 17 días, por lo que se puede decir que fue “su médico de cabecera”, pero ya la tisis había hecho el daño suficiente.

Son millares las hojas que se han escrito sobre nuestro Libertador, quien siguió a Miranda en lo universal, pero tenemos que mencionar a los tres seres que siguen a continuación, pues, fueron ellos los que derrumbaron la Gran Colombia: Francisco de Paula Santander, José Antonio Páez y Juan José Flores, es decir, un colombiano y dos venezolanos, quienes acabaron con su magna obra, como lo fue precisamente la Gran Colombia. No podemos obviar sus últimas palabras: “¡Colombianos! Mis últimos votos son por la felicidad de la Patria. Si mi muerte contribuye a que cesen los partidos y se consolide la unión, yo bajaré tranquilo al sepulcro”.

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