Tras indulto a líder narco Trump asegura que desmantela cárteles de la droga
La Casa Blanca presumió nuevamente del supuesto “éxito” de las políticas antidrogas aplicadas por Donald Trump desde su regreso al poder en enero pasado, especialmente en la frontera sur. Sin embargo, la credibilidad de esa narrativa se ve seriamente cuestionada tras el reciente indulto otorgado al expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, condenado a 45 años de prisión en Estados Unidos por liderar una red de narcotráfico internacional.
El contraste entre el discurso oficial y la realidad es evidente. Mientras la Administración asegura haber “restaurado el orden, disuadido las entradas ilegales y protegido a las comunidades estadounidenses del crimen transnacional y el tráfico de fentanilo”, resulta difícil conciliar esas afirmaciones con la liberación de un jefe político directamente vinculado al narcotráfico.
Juan Orlando Hernández, a quien Trump calificó como “un buen hombre que hemos tratado muy mal”, fue acusado facilitar el tráfico de unas 4 mil toneladas de droga hacia Estados Unidos, además de sobornar a funcionarios en ese país para facilitar el trámite. Por ello, recibió una condena de 45 años.
Según Trump “más de 2,5 millones de inmigrantes ilegales han sido expulsados” y “los cruces ilegales de fronteras han caído al nivel más bajo desde 1970”, lo que colocaría al país en camino de “experimentar una migración neta negativa por primera vez en cinco décadas”. También se afirma que “el número de estadounidenses que mueren por drogas ha disminuido cada mes” gracias a las medidas de Trump contra el fentanilo.
Cifras sin sustento
A pesar de las cifras dadas a conocer por Trump, ninguna de ellas ha sido avalada por organismos independientes. Más allá de los datos emitidos exclusivamente desde el Salón Oval, los mismos carecen de respaldo de instituciones imparciales como la Oficina de Estadísticas de Justicia, la propia DEA o el propio Centro Nacional de Control de Enfermedades.
En consecuencia, se trata de números de dudosa credibilidad, que parecen responder más a una estrategia política que a una evaluación objetiva de la realidad.
Por otro lado, Trump manifestó que está considerando firmar otra orden ejecutiva para reclasificar la marihuana como una droga menos peligrosa. «Estamos analizando eso con mucha seriedad», dijo al respecto.
Trump hizo estas afirmaciones y anuncios durante la entrega de la recién creada ‘Medalla de Defensa de la Frontera Mexicana’ a los miembros del servicio estadounidense por su trabajo en la salvaguardia de la frontera sur de EE.UU. y en la defensa de la soberanía de su país.
La contradicción entre el indulto a Hernández y las cifras triunfalistas de la Casa Blanca alimenta las sospechas de que la “lucha antidrogas” de Trump es más un recurso propagandístico que una política efectiva. Para organizaciones de derechos humanos y analistas internacionales, el mensaje es claro: mientras se liberan a figuras clave del narcotráfico, se construye un relato oficial que oculta la falta de resultados verificables en la reducción del ingreso de drogas a Estados Unidos.
