Parlatino repudia la «desproporcinada» presencia militar en el Caribe
El presidente del Parlamento Latinoamericano y Caribeño (Parlatino), diputado Rolando González Patricio, denunció la presencia «desproporcionada» de fuerzas militares y medios navales de Estados Unidos en aguas del Caribe, al advertir que esta acción representa una seria amenaza para la paz y la soberanía de América Latina.
En un comunicado oficial, el parlamentario subrayó que las operaciones registradas incluyen ataques letales y ejecuciones extrajudiciales, lo que contraviene el carácter de la región como Zona de Paz.
El organismo regional acusó a Washington de utilizar la lucha contra el narcotráfico como argumento para justificar un eventual derrocamiento militar del Gobierno de Venezuela.
Ante esta situación, el Parlatino exigió el retiro inmediato de las fuerzas estadounidenses desplegadas en el área e instó al gobierno norteamericano a retomar el camino del diálogo con Caracas, en lugar de recurrir al uso de la fuerza.
Desde agosto, Estados Unidos mantiene una fuerza militar significativa frente a las costas venezolanas, bajo el argumento de combatir el narcotráfico. En ese marco, Washington lanzó la operación Lanza del Sur, presentada oficialmente como un esfuerzo para “eliminar a los narcoterroristas” en el hemisferio occidental y “proteger” a su población de las drogas.
Las acciones han incluido bombardeos contra embarcaciones señaladas como presuntas transportadoras de estupefacientes, con un saldo de más de 80 muertos y sin pruebas concluyentes sobre su vinculación con el narcotráfico, ejecuciones que han sido calificadas incluso por la ONU por extrajudiciales. Paralelamente, el gobierno estadounidense acusó al presidente, Nicolás Maduro, de liderar un supuesto cártel de drogas declarando incluso a este grupo de terrorismo internacional, por su afán de justificar acciones intervencionistas.
Ante estas acusaciones, las autoridades venezolanas han respondido con un frente unificado que rechaza el marco de confrontación impuesto por Washington.
El presidente Maduro calificó las medidas como una campaña de desprestigio destinada a “justificar cualquier cosa” contra la nación bolivariana y aseguró que el fin de sus acciones consiste en derrocar a su gobierno y apoderarse de las riquezas naturales del país, especialmente el petróleo.
El gobierno venezolano ha instado a la comunidad internacional a rechazar lo que considera un “acto de agresión inmoral” por parte de Estados Unidos, subrayando que la verdadera intención detrás de estas operaciones es socavar la soberanía nacional y abrir la puerta a nuevas formas de intervención.
A continuación el texto completo del comunicado:
PARLAMENTO LATINOAMERICANO Y CARIBEÑO
MENSAJE DEL PRESIDENTE DEL PARLAMENTO LATINOAMERICANO Y CARIBEÑO
Ciudadanas y ciudadanos de América Latina y el Caribe, y de los Estados Unidos;
Legisladoras y legisladores:
La vida y la paz en América Latina y el Caribe corren grave peligro. Decenas de personas han muerto mediante ejecuciones extrajudiciales a bordo de embarcaciones en el Caribe y en el Pacífico por ataques letales perpetrados por fuerzas de los Estados Unidos. Al respecto, el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, ha afirmado que el combate al narcotráfico debe realizarse en el marco de la ley y que dichas agresiones violan el derecho internacional.
La magnitud desproporcionada de efectivos, técnicas militares y medios navales estadounidenses en el Caribe, incluido un submarino nuclear, es una grave amenaza a la paz y la seguridad de toda la región, y atenta contra la soberanía y la autodeterminación de nuestros pueblos y contra la condición de América Latina y el Caribe como Zona de Paz y Zona Libre de Armas Nucleares.
Estamos a tiempo de impedir un derramamiento de sangre de consecuencias impredecibles. Luego de varios meses de tensión, se ha hecho evidente que la verdadera intención es el derrocamiento violento del gobierno de Venezuela por la fuerza militar de EE.UU., para luego apoderarse de los recursos naturales de ese país.
Este viejo proceder amenaza sin excepciones el futuro del patrimonio, la integridad territorial y la soberanía de todos los Estados de América Latina y el Caribe.
El pretexto de la lucha contra el narcotráfico es desmentido por las propias fuentes oficiales de los EE.UU. La Agencia para el Control de Drogas (DEA) no menciona en su informe de 2025 al gobierno venezolano entre los autores o facilitadores de operaciones de tráfico de drogas.
Sin embargo, según la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, el mayor mercado de estupefacientes en las Américas es precisamente EEUU, en cuyo territorio se encuentran las principales redes de estímulo al consumo, distribución y tráfico de drogas, incluyendo delitos conexos como el lavado de dinero dentro de los esquemas de la economía estadounidense.
Al mismo tiempo, es la industria estadounidense de armas y las dimensiones de su mercado ilegal una muy importante fuente de poder para las organizaciones criminales que operan en la región, como lo reflejan informes oficiales del Departamento de Justicia de los EE.UU.
El Parlamento Latinoamericano y Caribeño se ha opuesto históricamente a la amenaza o el uso de la fuerza. Entre sus principios permanentes e inalterables se encuentran también la no intervención; la solución pacífica, justa y negociada de las controversias internacionales; y la prevalencia de los principios de derecho internacional referentes a las relaciones de amistad y a la cooperación entre los Estados, de conformidad con la Carta de la Organización de las Naciones Unidas.
Estos principios, consignados en el Tratado de Institucionalización (Lima, 1987), van acompañados por propósitos como «contribuir a la afirmación de la paz, la seguridad y el orden jurídico internacionales y luchar por el desarme mundial, denunciando y combatiendo el armamentismo y la agresión de quienes sustentan la política de fuerza».
Desde ese compromiso con la vida y la paz en la región y en el mundo, con el multilateralismo y la democratización de las relaciones internacionales, demando el retiro inmediato de las fuerzas armadas estadounidenses de nuestra región.
Es preciso enfrentar desafíos como el tráfico ilícito de drogas y armas o la migración irregular mediante la acción conjunta, basada en el diálogo, la no injerencia en los asuntos internos de los Estados, la igualdad soberana, la cooperación y la responsabilidad compartida.
Invito al gobierno de los EE.UU. a retomar el diálogo con Venezuela y a restaurar las relaciones con Estados latinoamericanos y caribeños cuyos pueblos no aceptarán jamás la imposición de la doctrina Monroe.
Llamo a la opinión pública internacional y regional, y especialmente al pueblo norteamericano, a multipicar su reclamo de paz e impedir que el uso de la fuerza estadounidense vuelva a derramar sangre latinoamericana o caribeña.
También invito a los congresistas norteamericanos de buena voluntad, defensores de la justicia y los derechos humanos, a servirnos de la diplomacia parlamentaria para, junto a sus pares latinoamericanos y caribeños, articular acciones que, por el camino del respeto a nuestras diversidades, conduzcan a salvaguardar la vida, la paz y un futuro digno para nuestros pueblos.
Diputado Rolando González Patricio, Presidente del Parlamento Latinoamericano y Caribeño
