18 abril, 2026
Mujeres obesas corren mayor riesgo de cáncer

Los tipos de cáncer de mama, útero, vesícula biliar, esófago, hígado, colorrectal, páncreas, próstata y riñón son los más comunes a desarrollarse en personas con patologías crónicas como la obesidad.

La obesidad es una condición médica caracterizada por un exceso de grasa corporal que puede afectar negativamente la salud, presentando factores biológicos como la inflamación crónica, cambios hormonales, resistencia a la insulina y estrés oxidativo.

En el caso de las personas obesas que desarrollan algún tipo de cáncer, la doctora María Belén Fuentes, médico oncólogo, asegura que las patologías más frecuentes son la hipertensión arterial, diabetes mellitus tipo 2, el hipotiroidismo, la esteatosis hepática y el síndrome metabólico.

“La obesidad se asocia con un mayor riesgo de mortalidad por cáncer porque no solo aumenta el riesgo de desarrollar la enfermedad, sino que también puede empeorar el pronóstico y la supervivencia de aquellos que ya han sido diagnosticados con la enfermedad de manera preventiva”, dijo.

Explica que las mujeres son las que corren mayor riesgo y que es importante abordar la obesidad no solo desde la perspectiva física, sino también considerando factores emocionales y sociales, que puedan haber llevado a esa persona a acumular tanta grasa en el organismo.

Detalla que las cifras de mortalidad aumentan 34% cuando el paciente es obeso.
“En Venezuela, las estrategias de salud pública para abordar la obesidad se enfocan en la promoción de estilos de vida saludables, incluyendo la alimentación balanceada y la actividad física, así como la implementación de políticas públicas y la educación nutricional”, agrega.

La especialista asegura que es necesario contar con la participación de diversos sectores, como el público, el privado y la sociedad civil, para generar un impacto positivo en la población.

Explica que hay que adoptar hábitos saludables que mejoren la condición de vida de las personas para evitar padecer enfermedades agresivas como el cáncer.

Detalla que en Venezuela se aplican estrategias concretas; sin embargo, es necesario expandirlas hacia toda la población.

Hábitos saludables

La doctora destaca la importancia de una dieta equilibrada y la práctica regular de ejercicio físico, además de llevar a cabo talleres y pláticas para informar sobre la importancia de una alimentación saludable y hábitos de vida activos, tanto para niños como para adultos.

“Es necesario involucrar a las familias en la promoción de hábitos saludables, como la reducción de bebidas azucaradas y alimentos ricos en grasas”, señala.

Políticas públicas

Fuentes refieren que es necesario aplicar medidas como la regulación de la publicidad de alimentos poco saludables, la implementación de impuestos a alimentos procesados con alto contenido de azúcar y grasas, y la promoción de entornos escolares y comunitarios activos.

“Esto iría de la mano con involucrar a la comunidad en la prevención y manejo de la obesidad, a través de actividades como ferias de salud y programas de apoyo comunitario”, recalca.

Considera importante que se aplique en esta etapa el apoyo psicológico para personas con sobrepeso u obesidad, ofreciendo programas individualizados que aborden tanto el problema del peso como otros trastornos asociados.

“Es necesario garantizar el acceso a alimentos nutritivos y asequibles para la población, promoviendo la agricultura sostenible y la producción de alimentos saludables. De esta manera, es menos frecuente que se desarrolle un cáncer en el organismo”, indica.

En este sentido, refiere que en la actualidad se supervisa la calidad de los alimentos ofrecidos en las escuelas y se promueve el consumo de alimentos saludables y se fomenta la actividad física entre los estudiantes.

La obesidad y la industria

Es crucial abordar los conflictos de intereses de la industria alimentaria, que pueden afectar la salud de la población, asegura la especialista.

“Hay que garantizar la sostenibilidad de las acciones implementadas, promoviendo cambios permanentes en los estilos de vida y patrones alimentarios. Además, se requiere un enfoque integral que involucre diversos sectores y que aborde tanto los aspectos de prevención como de tratamiento de la obesidad”, dijo.

Complicaciones

  • Enfermedades cardiovasculares. El exceso de grasa puede llevar a la hipertensión arterial, niveles elevados de colesterol y acumulación de grasa en las arterias, lo que puede resultar en ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares.
  • Diabetes tipo 2. La resistencia a la insulina es una de las consecuencias más comunes de la obesidad.
  • Problemas respiratorios. La obesidad puede causar o agravar problemas respiratorios, como la apnea del sueño. Esto sucede porque el exceso de tejido graso en el cuello puede obstruir las vías respiratorias, interrumpiendo el sueño y reduciendo la calidad de vida.
  • Musculoesqueléticas. El exceso de peso ejerce una presión adicional sobre las articulaciones, especialmente en las rodillas, caderas y columna vertebral. Esto puede resultar en dolor crónico y condiciones como la osteoartritis, que limitan la movilidad y afectan la calidad de vida.

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