Hoy los bolivarenses festejan el calipso
Hablar de calipso para cualquier habitante del estado Bolívar, es hablar de cultura, tradición y sentimiento, porque ese ritmo cadencioso de cuatro, bumbac, bajo y guitarra puede lograr hacer mover hasta a una persona que no baila.
Cada 17 de agosto se celebra en el país el Día Nacional del Calipso, propuesta creada por cultores locales y regionales que fue aprobada por el Ejecutivo Nacional, acción que reconoció todo el legado cultural de hombres y mujeres que sembraron sus vidas para inmortalizar toda una esencia cultural.
Con su origen en la población de El Callao, al sur del estado Bolívar, y con más de 100 años de historia, el calipso es considerado por cultores expertos en la materia como un canto del alma que expresa “libertad, comunión, identidad y el ADN de todo bolivarense”
Aunque no fue sino hasta el 2018 que fue declarado como Día Nacional, por parte del Ministerio para la Cultura, y Patrimonio Cultural Inmaterial, el calipso ha logrado derribar barreras culturales dentro y fuera del país, logrando envolver con su contagioso ritmo a todas las comunidades.
El 17 de agosto.
Celebrar el Día Nacional del Calipso el 17 de agosto, obedece a una restitución o reivindicación histórica por parte del Estado con la primera mujer precursora de este movimiento cultural, llamada Isidora Agnes, quien nació el 17 de agosto de 1923, y aunque ya existían voces y cánticos del calipso, no fue sino hasta que creció y tomó las riendas de las luchas por los derechos de su pueblo que era tratado como esclavo, además de impulsar sus raíces culturales y ser responsable de que se escuchara en toda la entidad.
Isidora, quien recibió el nombre de “Madama”, por parte de su pueblo, creó todo un movimiento de madamas: mujeres ataviadas con unos vestidos muy coloridos, pero señoriales que bailaban cada nota musical de aquel calipso que radicaba su fuerza en las voces de los hombres y mujeres, más que en sus instrumentos.
Algo que logró posicionar que este estilo de música perdurara en el tiempo fue eso, que las voces marcaran ritmo, sentimiento y hasta esperanza sin necesidad de instrumentos que en aquel entonces eran las escardillas, tobos y palas con las que hacían percusión.
En la actualidad, el calipso goza de ritmos y cadencias nuevas que fueron adaptadas por las nuevas generaciones que a través de bumbac, cuatro, bajo, guitarra, bombo y hasta metales mantienen su esencia pero con un toque actual.
Vida y generaciones.
José Ignacio Ibarra, músico y cultor, asegura que el calipso forma parte de la idiosincrasia de un pueblo que fue reprimido y tomado por esclavo a principio del siglo XIX, que transformó su momento de frustración, violencia y hasta dolor, en una corriente de energía pura capaz de “romper cualquier grillete del alma y cuando ese energía aparecía cada noche, ellos (los esclavos) eran dueños de todo”.
Ibarra confiesa que cada acorde musical que el toca referente al calipso, representa la “vibra más pura que puedo sentir” y por tal razón desea transmitir a su hija todo este legado cultural. “Mi mamá desde pequeño me enseñó la importancia de mi cultura, de mi raíces y transmitir este legado a las próximas generaciones, es mi granito para continuar llevando vida y energía a través del calipso”, precisó Ibarra.
En los más de 242 mil kilómetros cuadrados que posee el estado Bolívar y en sus 11 municipios, no existe celebración alguna donde el calipso no suene en cualquier casa o club de la entidad.
Para tener una idea de lo que significa el calipso en los bolivarenses, mientras en diciembre las gaitas suenan en todo el país, el calipso nunca cede su espacio dentro las preferencias de los locales y justo revienta el año, ya las diferentes emisoras de la región avisan con el calipso que la temporada más esperada para los habitantes ya llegó.
Programas
Tanto en El Callao como en otros municipios de la entidad, la actividad cultural programada tendrá una serie de comparsas que recorrerán calles y avenidas. Buscan sumar en su recorrido a cada persona que disfrute de este movimiento para al final de la ruta hacer una concentración con los diferentes músicos y madamas.
Hoy la comparsa calipsera sale de la avenida principal de Curagua parroquia Unare hasta el club Incret en el Guamo. Otra sale en el cruce de las 45 de San Félix hasta el parque Los Mangos y una tercera parte de la avenida Manuel Piar de San Félix, hasta el la Plaza Bicentenario de El Gallo.
