22 abril, 2026
Embarazo en movimiento

Numerosos estudios confirman los beneficios de hacer ejercicio físico de forma regular, una de las recomendaciones médicas más universales, pero… ¿la gimnasia también es buena durante la gestación, cuando el cuerpo de la madre engorda y lleva en su interior una vida nueva y frágil?

Para un equipo de investigadores de la Universidad de Granada, sur de España, la respuesta es afirmativa. El estudio, efectuado con 962 embarazadas, muestra que, en mujeres sanas, el ejercicio controlado de intensidad moderada e iniciado inmediatamente después de la primera consulta prenatal, evita la ganancia de peso excesivo al finalizar este periodo y reduce el riesgo de desarrollar dolencias asociadas, como diabetes gestacional o hipertensión.

El obstetra Rubén Barakat afirma que “los beneficios del ejercicio físico programado durante el embarazo pueden alcanzar los primeros años de vida del niño», recordando que el peso excesivo durante la gestación tiene efectos negativos en los recién nacidos y aumenta el riesgo de sobrepeso infantil el 30 %. El especialista destaca que “los beneficios de la práctica regular de actividad física durante el embarazo y periodo de postparto son los mismos que los bien sabidos beneficios que obtiene la población general».

PESO CONTROLADO

El exceso de peso gestacional consiste en un acumulo de peso materno durante la gestación mayor del necesario que generalmente se da por estilos de vida inadecuados, especialmente la mala alimentación y un exceso de sedentarismo. De allí que el ejercicio físico programado es un excelente elemento para el control de la adecuada ganancia de peso.

PARA TODA LA VIDA

Aquellas mujeres que tengan dudas o temor ante el ejercicio, lo mejor que pueden hacer es consultarlo con el profesional médico. “Si aún así ese temor persiste, el miedo a ejercitarse no es el mejor entorno para una práctica física, por lo que en este caso lo desaconsejo -añade Barakat-, pese a que las evidencias científicas muestran que la potencialidades del ejercicio físico durante la gestación son muchas y todas beneficiosas».

Algunos ejemplos de estos beneficios potenciales son menor porcentaje de partos instrumentalizados y por cesárea, mejor respuesta metabólica materna, mejor respuesta cardiocirculatoria fetal, disminución del porcentaje de depresión materna pre y postnatal, según detalla el experto.

“Si no existe contraindicación obstétrica que aconseje la no realización de ejercicio físico, toda mujer gestante puede y debe realizar deporte, siempre que sea el adecuado”, señala, añadiendo que la gestación es un lapso ideal para cambiar hábitos y adoptar un estilo de vida físicamente activo durante este periodo y el resto de la vida.

TIPOS DE ACTIVIDAD

• Sobre qué tipo de ejercicios son los más adecuados para la embarazada, las recomendaciones giran en torno a las sesiones programadas: trabajo aeróbico a intensidad moderada, fortalecimiento muscular, coordinación y equilibrio, fortalecimiento del suelo pélvico y flexibilidad y tareas de relajación.

• Caminar es la mejor actividad para las mamás embarazadas porque es segura, fácil de practicar y proporciona beneficios cardiovasculares, o sea, es perfecta incluso si no se hacía nada de ejercicio antes del embarazo.

• La natación es una excelente actividad porque permite trabajar todo el cuerpo, pero pone poquísima presión sobre las articulaciones. Además, tiene la ventaja de que en el agua se flota y te sientes ligera, lo cual alivia temporalmente la incomodidad provocada por la barriga cuando ya está más grandecita.

• El yoga prenatal y estiramiento son dos actividades que alivian la tensión y ayudan a mantener el cuerpo flexible y fuerte.

NOTA: debes evitar deportes de alto riesgo, como el buceo, y actividades durante las cuales te puedes caer y lastimar, como montar a caballo o montar bicicleta. Tras el primer trimestre, evitar ejercicios abdominales u otros ejercicios que se hagan acostada de espaldas, ya que éstos podrían provocar mareos y reducir el riego sanguíneo hacia el útero; a la vez que los ejercicios con pesas y otros que exijan estar de pie por largo rato sin moverte, también podrían reducir la cantidad de sangre que llega al útero.

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