22 abril, 2026

Cinco hitos del Papa Francisco que marcaron la diferencia en la iglesia Católica

Cinco hitos del Papa Francisco que marcaron la diferencia en la iglesia Católica

Existen aspectos y acciones del Papa Francisco como Obispo de Roma que marcaron una nueva etapa o propiciaron un cambio significativo en el seno de la iglesia Católica, dejando una huella imborrable en el mundo entero.

De acuerdo a un trabajo periodístico publicado en el portal web de la BBC New Mundo, se destaca aspectos relevantes desde que el argentino Jorge Bergoglio fue elegido como sucesor del papa Benedicto XVI, aquel 13 de marzo de 2013.

En este sentido, se resalta que en ese preciso momento la iglesia católica pasaba por circunstancias negativas al verse sumergida en presuntos hechos de corrupción, abusos y conflictos internos, lo que evidenciaba el esfuerzo que debía hacer el Papa Francisco para rescatar no sólo al clero, sino la confianza de los feligreses.

El sumo Pontífice, con su carácter cálido y humilde, trabajó arduamente para extender el mensaje de la Iglesia, por lo que tuvo que viajar por más de 60 país y recibir a diversos líderes políticos, religiosos y sociales en la sede del Vaticano.

Entre los 5 hitos figura el hecho de que fue el primer Papa Latinoamericano, jesuita, que propició el diálogo entre diferentes religiones, trabajó a favor de la inclusión y tuvo una gran repercusión al resaltar el rol de la mujer en el Vaticano y en la iglesia Católica.

Jorge Bergoglio era el primer papa de Latinoamérica, ocupando el primer lugar en todo el continente americano y del hemisferio sur. Brasil, el país con mayor cantidad de católicos, fue su primer destino de sus viajes al exterior. A lo largo de los años también visitó Bolivia, Chile, Ecuador, México, Paraguay y Perú.

Por otra parte, Francisco fue el primer Papa Jesuita, caracterizado por su espiritualidad, su mensaje de Paz y unión, así como su lucha por la justicia social. De hecho, al elegir el nombre de Francisco, estaba plagado de sencillez, ya que lo hacía en honor a Francisco de Asís, en plena concordancia de crear «una Iglesia pobre y para los pobres».

El diálogo entre religiones que incluyó encuentros con líderes del Islam y del Judaísmo, fue otra acción que generó un cambio importante en el pensar del Papado, ya que Francisco «abrió la Iglesia al mundo exterior de maneras que ninguno de sus predecesores había hecho antes», tal como lo escribió Mathew Schmalz, profesor de estudios religiosos del College of the Holy Cross (EE.UU.).

Asimismo, sostuvo reuniones con el principal líder religioso chiita en Irak, el ayatolá Ali Al Sistani y luego de ataques terroristas cometidos por musulmanes dijo que no era correcto asociar al Islam con la violencia: «Si hablo de violencia islámica, también tengo que hablar de violencia católica», señaló.

Igualmente, aseveró que el odio hacia los judíos es un «pecado contra Dios», y se reunió con líderes de comunidades judías en decenas de países.

La inclusión fue la política que implementó el Papa Francisco, dejando abiertas las puertas del Vaticano a todo aquel que lo buscaba para un consejo o para hacerle llegar algún planteamiento. Según Francisco, «la Iglesia no tiene las puertas cerradas a nadie», y no debe cometer una «injerencia espiritual» en la vida personal, porque «Dios en la creación nos ha hecho libres».

Uno de sus pasos fue que se convirtió en el primer Papa que aceptó que tomen la comunión los católicos divorciados.

Francisco incluso se mostró abierto con las uniones civiles entre personas del mismo sexo, autorizando a los sacerdotes a bendecir a las parejas homosexuales y afirmando que estas tienen derecho a formar una familia. Esta postura iba en contraposición con su antecesor el papa Benedicto XVI, quienconsideraba que había un «mal moral intrínseco» en las personas homosexuales.

El Papa Francisco también «realizó cambios de gran alcance que abrieron varios roles de liderazgo a las mujeres».

«Francisco fue el primer Papa que nombró a una mujer para dirigir una oficina administrativa en el Vaticano. También por primera vez, se incluyeron mujeres en el organismo de 70 miembros que selecciona a los obispos y en el consejo de 15 miembros que supervisa las finanzas del Vaticano. Nombró a una monja italiana, la hermana Raffaella Petrini, como presidenta de la Ciudad del Vaticano», argumentó Schmalz

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