Nuevo primer ministro de Canadá le planta cara a Trump
Mark Carney, expresidente del Banco de Canadá de 2008 a 2013 y el Banco de Inglaterra de 2013 a 2020, es el nuevo primer ministro de Canadá, que sucede a Justin Trudeau. Fue elegido en el cargo luego de una votación aplastante del liderazgo del Partido Liberal, y una de las razones principales que lo llevó al cargo, es su postura “anti-Trump”, ya que rechaza buena parte de su política exterior.
El ascenso de Mark Carney al máximo cargo de Canadá tiene una importancia especial en un momento en que su país se encuentra en la primera línea de una guerra comercial en Norteamérica.
En su discurso de aceptación, Carney optó por oponerse firmemente a las políticas de Donald Trump. Dijo que el presidente estadounidense había traído «días oscuros» de «un país en el que ya no podemos confiar» y que estaba «orgulloso» de que los canadienses resistieran a Estados Unidos «con sus billeteras».
En materia de comercio, Carney prometió mantener los aranceles de represalia «hasta que los estadounidenses nos muestren respeto», y dejó claro que las amenazas generales contra la soberanía canadiense son igualmente importantes en su pensamiento.
Trump ha dicho en repetidas ocasiones que utilizará su poder económico para alentar a Canadá a convertirse en el estado número 51 de Estados Unidos, pero Carney contraatacó: «Los estadounidenses quieren nuestros recursos, nuestra tierra, nuestra agua, nuestro país… Canadá nunca será parte de Estados Unidos de ninguna manera», afirmó.
En una entrevista concedida el mes pasado a la BBC, el liberal admitió estar preparando una respuesta muy contundente a Trump. En esa ocasión dijo que es necesario «hacer frente a un matón» .
Tiempos duros
Carney se enfrenta a una lucha intensa y activa para preservar la economía nacional, pero como líder del G7 también se verá presionado a desempeñar un papel importante en la toma de represalias contra quienes quieran destruir el orden internacional. Ya sea que quiera o no la responsabilidad adicional, el próximo primer ministro de Canadá representará tanto al grupo de Davos de mente abierta como a su partido.
Por otra parte, Carney también insinuó su deseo de diversificar el comercio hacia socios «más fiables», entre los que se incluirían el Reino Unido y la UE. Canadá podría enviar su energía subvencionada a Europa, en lugar de a Estados Unidos.
El nuevo primer ministro tiene un as bajo la manga contra la economía estadounidense, ya que según piensa, el déficit comercial de Canadá se debe «en su totalidad» a sus exportaciones de petróleo subsidiado, y «tal vez deberíamos pedir que nos devuelvan ese subsidio», comentó a la BBC.
Las elecciones canadienses están previstas para octubre, pero Carney podría convocarlas antes. Dependiendo de eso, está en camino de recibir a Trump en Canadá durante la Cumbre del G7 en junio.
