¿Nos cambiaron las preguntas? – Últimas Noticias
Estamos experimentando una era convulsa de paradojas que está poniendo a prueba nuestra capacidad de entendimiento. Como dice el famoso adagio atribuido a Benedetti: “Cuando creíamos tener todas las respuestas, de pronto nos cambiaron todas las preguntas”.
Día tras día se suscitan hechos, incluso noticias, de las cuales no sabemos su veracidad, pero que igual obliga a todas y a todos sin distinción a pensar, a repensar y a analizar el panorama local, regional y global desde el asombro y el delirio.
La recién iniciada gestión de Donald Trump en la presidencia de Estados Unidos no es más que un hito que ha develado una situación crítica que ya existía a escala global y que hoy merece nuestro mayor esfuerzo de comprensión.
Pero es algo harto difícil. Se ha desenmascarado una crisis a escala planetaria que yacía latente desde décadas atrás, pero su violenta develación ha dejado atónitos a intelectuales, think thankers, centros de investigación, universidades, entre otras instancias de pensamiento. Muchas de ellas se encuentran en el mismo estado de perplejidad, pues no cuentan con categorías para entender en su justa dimensión el caos que estamos presenciando.
Lo más raro es que las explicaciones más resonantes y certeras, no por ello precisas o verdaderas, provienen de influencers, youtubers, seudocientíficos, tierraplanistas, neoconservadores, así como medios y periodistas tarifados.
Tal vez no nos cambiaron las preguntas sino que las respuestas que teníamos correspondían a unas temáticas que habían sido históricamente impuestas. En otras palabras, nunca tuvimos certeza acerca de lo que conocíamos y respondíamos a interrogantes que nada tenían que ver con la realidad.
Grandes excepciones, por supuesto, existieron y persisten, pero ahora, como antes, permanecen estratégicamente silenciadas por el mainstream porque son voces disidentes que no favorecen el curso de los acontecimientos que nos están imponiendo día a día desde centros hegemónicos de poder.
Simplemente, nos queda esperar que los tierraplanistas y seudocientíficos sean silenciados por la realidad real y que las universidades y todas las instituciones académicas en su conjunto, de una vez por todas, se reorienten a la conformación urgente de un pensamiento crítico colectivo que nos permita entender este cambio de época que nos mantiene expectantes.
IG: @ajnunez_profesor
