El mago de OS: La única bolivariana
El año 2000 comenzó con mucho ajetreo en la Quinta Rosada de Miss Venezuela. Después de mucha insistencia, Osmel Sousa decidió atender la petición de Julia Morley de enviar una reina titular a Miss Mundo.
El 4 de diciembre de 1999, Martina Thorogood figuró como primera finalista en Londres y el plan inicial era que también participara en Miss Universo, a realizarse el 12 de mayo de 2000, en Chipre. Sin embargo, a última hora, hubo un golpe de timón y la valenciana quedó fuera de la agenda.
Versiones oficiales aseguraron que, por la posición alcanzada, si la ganadora perdía la corona, ella heredaría el título. Y también que la organización estadounidense había rechazado su inscripción por el resultado previo, aunque, tiempo después, Martina visitó la sede de MU en Nueva York y le dijeron que la representación de cada país era potestad exclusiva de cada franquiciado.
El zar tampoco quiso enviar a la sucesora natural, Norkys Batista, quien había figurado como primera finalista en Miss Venezuela 1999 y había logrado buenos resultados en Reinado Internacional del Café, Mis Atlántico Internacional y Miss Mesoamérica Internacional. Nunca trascendió la razón de la negativa.
Entonces a alguien en La Colina se le prendió el bombillo: armar un concurso relámpago con candidatas recicladas. Para hacerle un guiño al presidente Hugo Chávez, decidieron bautizarlo como Miss República Bolivariana de Venezuela.
Era una forma, además, de estrenar el nombre del país, aprobado por la Asamblea Nacional Constituyente, el 12 de noviembre de 1999, en atención a la propuesta realizada por el constituyente Eliézer Otaiza. La sesión correspondiente fue presidida por Luis Miquilena.
El 26 de febrero de 2000 se realizó la primera -y única- edición del Miss República Bolivariana de Venezuela, con Maite Delgado como animadora, en el estudio gigante de Venevisión.
La producción de Joaquín Riviera contó Calle Ciega, Tatiana Irízar, Veruzhka Ramírez, Fabiola Colmenarez, Bertín Osborne, Charlie Zaa, Carlos Ponce y seis bomberos paramédicos traídos de Miami, para “decorar” el desfile en traje de baño.
El veredicto del jurado favoreció a Claudia Moreno, quien recibió los emblemas de parte de Osmel Sousa; y el Míster Venezuela 1999, Alejandro Otero, entre otros.
Además, la elegida se hizo acreedora de cinco millones de bolívares. La primera finalista, María Laura Lugo, recibió tres millones; y la segunda finalista, Karelis Ollarves, dos millones.
Al cabo de los meses, Claudia estuvo a un tris de convertirse en la quinta Miss Universo criolla, antes de los triunfos de Dayana Mendoza, Stefanía Fernández y María Gabriela Isler. Ostenta, eso sí, el honor de ser la única Miss República Bolivariana de Venezuela.
