23 abril, 2026
Día de la Juventud - Últimas Noticias

El 15 de febrero de 1819 Simón Bolívar leía ante los constituyentes en Angostura un discurso notable en contenido. El manuscrito exponía lo que para él debía ser una república. Proponía un Estado con tres poderes independientes (Ejecutivo, Legislativo y Judicial), planteados por Montesquieu, más un Poder Moral que tomaba de la Grecia clásica para velar por la educación, las costumbres y el ejercicio probo de la cosa pública.

Señalaba que “el sistema de gobierno más perfecto es aquel que produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social y mayor suma de estabilidad política”. Esto significa, para la concepción liberal de la época, protección y respeto a la propiedad, derecho a elegir y ser elegido en caso de ser ciudadano, igualdad ante la ley y equilibro político. Esperaba que los legisladores resolvieran este anhelo bajo la premisa de que “un gobierno republicano ha sido, es y debe ser el de Venezuela; sus bases deben ser la soberanía del pueblo, la división de los poderes, la libertad civil, la proscripción de la esclavitud, abolición de la monarquía y de los privilegios”. Pero este sistema debía tener características y restricciones específicas.

El modelo inglés y no el norteamericano fue su guía. Consideró la adopción del Legislativo británico con una Cámara de Representantes y un Senado hereditario: “Los senadores de Roma y los lores en Londres han sido las columnas más firmes sobre el que se ha fundado el edificio de la libertad política y civil”. Por otro lado, el sistema federal era impracticable en nuestra sociedad: “No estamos preparados para tanto bien”.

La democracia tampoco debía ser ilimitada: “La libertad indefinida, la democracia absoluta, son los escollos a donde han ido a estrellarse todas las esperanzas de la República”. Llamaba entonces a temperar entre la voluntad popular y la autoridad pública: “Para formar un gobierno estable se requiere la base de un espíritu nacional, que tenga por objeto una inclinación uniforme hacia dos puntos capitales, moderar la voluntad general, y limitar la autoridad pública”.

El discurso de Angostura está considerado un documentado clave para entender la evolución del pensamiento de Simón Bolívar a través del tiempo. Su lectura es vital para conocer al héroe de América en dimensión y contexto.

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