Hamás denuncia incumplimiento de Israel al acuerdo humanitario
El portavoz del movimiento palestino Hamas, Hazem Qassem, denunció la continua evasión por parte de Israel en la implementación de la fase humanitaria del acuerdo de alto al fuego, en vigencia desde hace más de dos semanas.
De acuerdo con el vocero, Tel Aviv retrasa y obstruye la entrada de los suministros más críticos y urgentes, en particular tiendas de campaña, casas prefabricadas, combustible y equipo pesado para remover escombros en la Franja de Gaza.
Qassem indicó que lo implementado en estas áreas está muy por debajo del mínimo acordado y constituye una clara falta de compromiso con los aspectos humanitarios y de socorro del acuerdo.
La agresión sionista contra Gaza dejó una destrucción masiva, en particular en las provincias del norte, donde erradicó toda señal de vida, incluida la demolición casi total de viviendas, hospitales, pozos de agua, escuelas e infraestructuras, condenó.
A propósito, enfatizó que este panorama convierte las labores de socorro un componente central del acuerdo de alto al fuego, en vigor desde el 19 de enero.
Llaman al cese de las hostilidades
En su mensaje, el portavoz de Hamas llamó a los mediadores y garantes del cese de hostilidades, especialmente a Egipto y Qatar, para que intervengan y aborden las deficiencias en la aplicación del arreglo humanitario previsto en el acuerdo.
La Oficina de Asuntos Humanitarios de la ONU señaló que las personas siguen el desplazamiento entre el sur y el norte de Gaza mientras se reúnen con sus familias y comienzan a reconstruir sus vidas.
Una vez de vuelta en el norte, los trabajadores humanitarios de la ONU señalaron que los habitantes de Gaza utilizan palas para retirar escombros y montan refugios improvisados o tiendas de campaña donde solían estar sus casas.
La Organización Mundial de la Salud detalló que en el enclave están parcialmente funcionales solo 18 de los 36 hospitales y 57 de los 142 centros de atención primaria y 11 instalaciones de campaña.
El acuerdo estipula la entrada diaria de 600 camiones de ayuda (de ellos 50 con combustible) bajo un protocolo humanitario respaldado por Qatar, además del envío de 200.000 tiendas de campaña y 60.000 caravanas para alojamiento urgente.
Durante la guerra, las fuerzas israelíes impusieron un bloqueo al enclave, cerró los pasos fronterizos y prohibió el acceso de suministros esenciales.
