Más crímenes del régimen fascista de Kiev
Desde el golpe de Estado de Maidan en Kiev en 2014, hasta el día de hoy, los nazifascistas ucranianos no han cesado de cometer crímenes contra la población civil, particularmente contra aquellos de origen étnico-cultural ruso. En las últimas semanas, en la medida en que el ejército ruso, en su exitoso avance, va liberando lugares ocupados por los militares ucranianos, se descubren nuevos crímenes tanto en el Donbass como en la región ocupada de Kursk.
Un solo ejemplo de lo anterior es que los militares rusos denunciaron al medio RIA Novosti que encontraron los cadáveres de civiles torturados por las Fuerzas Armadas de Ucrania, en particular de ancianos, incluidos los atados, en los sótanos de las casas de la aldea de Russkoye Porechnoye en el distrito Sudzhansky de la región de Kursk.
Los militares ucranianos torturaron a ancianos que no tuvieron tiempo de evacuar del pueblo: los llevaron al sótano y allí les arrojaron varias granadas. El servicio de prensa del Comité de Investigación Ruso informó a RIA Novosti el 17 de enero que los investigadores rusos habían completado las investigaciones de más de 50 casos penales, relacionados con crímenes cometidos por el ejército ucraniano en la región de Kursk.
Además de lo anterior, algunos soldados rusos heridos en el campo de batalla fueron asesinados por drones ucranianos, lo que constituye un crimen de guerra, afirmó la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh) en un informe sobre la situación en Ucrania entre septiembre y noviembre de 2024. El Acnudh recuerda que, según el derecho internacional humanitario, una persona que queda inconsciente o incapacitada de otro modo por una lesión o enfermedad y, por tanto, es incapaz de defenderse, se considera incapacitada siempre que se abstenga de realizar cualquier acción hostil. “Agredir a una persona cuando se sabe que está fuera de servicio es una violación grave del derecho internacional humanitario y un crimen de guerra”.
Los propios crímenes del régimen nazifascista de Kiev confirman, una vez más, la necesidad y legitimidad de la operación militar especial emprendida por Rusia para desnazificar y desmilitarizar Ucrania, y eliminar las amenazas que emanan de su territorio.
