20 marzo, 2026
Derrotamos el fascismo - Últimas Noticias

Son 228 años los que se cumplieron el pasado viernes del natalicio de Dominga Ortiz, quien nació en Canagua, estado Barinas, el primero de noviembre de 1796. Cuando tenía 15 años conoció a José Antonio Páez, quien tenía 17 años. Dos años más tarde, estaban siendo unidos en matrimonio por el fray José Simón Archila de cuya unión habrían de nacer dos hijos.

Para aquellos momentos, el prócer y gran conductor patriota en la batalla de Carabobo, estaba huyendo por haberle dado muerte a un asaltante. Ella formaba parte de una familia poseedora de muchos bienes agropecuarios y la unión los puso a trabajar juntos. En 1810, cuando estallan las acciones que llevan a los venezolanos patriotas a luchar por su independencia, el futuro héroe se incorporó al combate, tiempos en los cuales a ella se le vio en las batallas atendiendo a los heridos y prestando cualquier servicio en función de su Venezuela natal.

Después del 24 de junio de 1821, día de la gran batalla de Carabobo, Páez ya con el rango de general en jefe, abandonó a su noble esposa y se unió en Choroní a Barbarita Nieves, pero ahí no terminarían las relaciones, pues, quien habría de ser presidente en tres oportunidades, encontraría nuevamente a Dominga Ortiz en los momentos difíciles que le tocaría vivir.

Sería en 1847 cuando Barbarita Nieves fallece el 14 de diciembre estando José Tadeo Monagas al frente del gobierno de Venezuela, quien hasta entonces había sido dos veces mandatario. Páez se alza, es derrotado y enviado a una prisión en Cumaná, después de haber transitado por las cárceles de Valencia y Caracas.

Es allí cuando hace presencia su leal esposa Dominga Ortiz, quien “movió cielo y tierra” para lograr la libertad del padre de sus hijos, hecho que se le cumple el 25 de marzo de 1850, después de consignar un memorial en el Congreso. En este documento, requirió que se le permitiera salir del país en calidad de exilado y la respuesta la obtuvo cuando el presidente Monagas firmó su libertad y salió a Nueva York.

Ella habría de acompañarlo con su hija María del Rosario. En el buque Libertador llegan a Saint Thomas, donde la mujer y su hija abandonan la nave; no obstante, que Páez les exigió que se quedaran con él, pero no pudo convencerlas y de ahí ellas regresaron a Venezuela.

Años después, Páez retorna a Venezuela y es designado presidente, hasta que cae derrotado en la Guerra Federal y entonces se fue al exterior para morir en Nueva York.

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