19 abril, 2026
De la cocina al tocador

Desde hace tiempo, la nevera y la despensa se han convertido en fuente de inspiración para los “gurús” del mundo de la belleza, que han conseguido incorporar las propiedades, vitaminas y las virtudes de numerosos alimentos a las fórmulas cosméticas.

Uno de los alimentos recientemente reivindicados y que protagoniza tal despensa para la guapura es, sin lugar a dudas, el cacao. Ahora se utiliza para adelgazar debido a su gran capacidad para activar el proceso de lipólisis y potenciar el proceso natural de la eliminación de las grasas. Además, tiene un fuerte poder de hidratación. Sus vitaminas A, B, C, D, E y K, acompañadas de aminoácidos, son las encargadas de reestructurar y fortalecer la piel, además de activar la microcirculación. “El chocolate es mucho más que un alimento para regalar a las papilas gustativas, es un potente luchador contra la edad”, señala la nutricionista Ana Julia Malavé, quien también cita la leche como complemento indispensable de todo tratamiento estético.

Este líquido blanco contiene hidratos de carbono, proteínas, vitaminas, minerales y mucho calcio. En las fórmulas cosméticas se emplea para dejar la piel suave, flexible y firme, ya que el suero lácteo estimula la producción natural de colágeno. También y desde hace años, los médicos recomiendan una copita de vino en las comidas para cuidar el corazón: además de un completísimo alimento, constituye un eficaz tratamiento anti edad. Sus virtudes benéficas, que se encuentran en todas las partes del fruto, desde el zumo, la piel, las pepitas, pasando por las hojas de la vid, estimulan la producción de colágeno, elastina y ácido hialurónico, además de reforzar la piel y contrarrestar la acción destructora de los radicales libres.

Y no podía faltar el agua como fuente de belleza. Por muchos, es considerado el mejor cosmético porque aporta energía, evita la deshidratación y torna la piel elástica y luminosa. El agua, rica en minerales, hidrata, refresca, tonifica y relaja.

MENÚ PARA LA BELLEZA

Miel: Por su propiedades emolientes, nutritivas, antisépticas e hidratantes, la miel era muy conocida y valorada por Cleopatra, que se aplicaba todos los días una fina capa sobre la piel para lucirla tersa y suave. En ocasiones también la mezclaba, a modo de mascarilla, con leche de burra y aceite de almendras. Este néctar, dulce y suave, repleto de vitaminas y minerales, posee propiedades antiinflamatorias, antialérgicas y anticancerígenas, además de ser un nutriente para todo tipo de cutis.

Papa: Originaria de América, es un potente antiinflamatorio y favorece el sistema nervioso. Resulta ideal para combatir las bolsas de los ojos y las ojeras. También, el zumo de la papa cruda calma la piel quemada por el sol y es un excelente limpiador facial. Rayada, cura las quemaduras, y asada o cocida combate los incómodos granos del acné juvenil.

Arroz: Sin proteínas, con pocas calorías y con mucho hidrato de carbono, el arroz, el cereal que más se consume en el mundo, resulta ideal para minimizar los problemas gastrointestinales y está recomendado para las personas hipertensas, con el colesterol alto o con enfermedades renales. En el mundo de la belleza está muy valorado por sus propiedades emolientes, capaces de calmar las irritaciones dérmicas y las pieles más estresadas y de combatir los granos más rebeldes, y por su contenido en gamma orizanol, antioxidante cotizado en los tratamientos de antienvejecimiento. Su cáscara también es muy apreciada por ser un eficaz filtro solar.

Pepino: Rico en vitamina E y agua, el pepino resulta uno de los alimentos más eficaces para el cuidado y la hidratación de la piel. Triturado y aplicado sobre la dermis aporta suavidad y frescura. También posee efecto calmante tras una larga exposición solar. Su jugo, depurativo y desintoxicante, evita la caída del cabello, previene las arrugas y mejora el acné y la artritis, además de ayudar a eliminar líquidos y las manchas del cutis. También es útil para aclarar las pecas y fortalecer el cabello y las uñas.

Aguacate: Posee una alta concentración de proteínas y vitaminas A, B, C, D, E y K, además de betacaroteno, lo que le otorga cualidades para la regeneración de la dermis y la hidratación del cabello. La pulpa del aguacate, mezclada con yogur natural, se convierte en una mascarilla ideal para nutrir las pieles más secas, mientras que, combinada con yema de huevo, equilibra y suaviza las dermis mixtas. Aplicada sobre el cabello lo hidrata y suaviza.

Tomate: Poseedor de vitaminas tan importantes como la A y la C, así como de la B1, B2, B5 y E, es una de las hortalizas que más se consumen en todo el mundo. Bajo en grasa y calorías, la mayoría de los médicos lo incluyen en las dietas para bajar de peso. También lo recomiendan para depurar el organismo, reducir el colesterol, aplacar el dolor artrítico, reforzar el sistema inmunitario, inducir el sueño y tonificar el sistema nervioso.

APORTES DE LA NUTRICOSMÉTICA

Fortalecer el cabello, eliminar grasa, diluir las arrugas, potenciar el bronceado, hidratar la piel y endurecer las uñas son algunas de las bondades que ofrecen los nutricosméticos, también llamados cosmética oral. Pero… ¿qué es un nutricosmético? “Un producto creado con sustancias naturales de origen animal o vegetal, por lo general, extraídos con métodos modernos sin adulterar para que conserven todas sus propiedades y que se toman por vía oral”, explica el doctor Manuel Jiménez Ucero, autor del libro “Los secretos de la nutricosmética”.

Esas sustancias, que trabajan en las capas profundas de la piel, son una cuarenta en total, entre ellas vitaminas, ácidos grasos, antioxidantes, aminoácidos, minerales y oligoelementos “muy necesarios para un buen funcionamiento del cuerpo humano”, puntualiza el doctor Jiménez Ucero, quien asegura “que estos nutrientes no tienen facultades milagrosas sino que ayudan a cubrir carencias” Si se desea mejorar el aspecto facial se debe recurrir a nutricosméticos que reafirmen el colágeno, corrijan las manchas dérmicas, drenen el contorno de ojos, favorezcan la reducción de ojeras, protejan de los rayos ultravioletas y mejoren la hidratación y las arrugas de la piel. Hay nutricosméticos que combaten la celulitis, activan la circulación de las piernas, velan por el equilibrio emocional o por el cuidado de la silueta, así como para fortalecer el cabello, eliminar grasa, diluir las arrugas, potenciar el bronceado, hidratar la piel y endurecer las uñas.

Al igual que los medicamentos tradicionales, la nutricosmética se toma por vía oral, la absorbe el intestino y el torrente sanguíneo se encarga de distribuirla al destino preciso, bien sea la dermis, el cabello, la uñas o la grasa pegada en el abdomen o en las caderas. Betacarotenos, vitamina A, B, C, D o E, zinc, selenio, shiitake -hongo de origen asiático-, aceite de borraja, polifenoles, licopenos, semillas de grosella negra, omega 3 y 6, almidón de maíz, castaño de indias o coenzima Q10 son algunos de los ingredientes más comunes y presentes en la nutricosmética de hoy.

El zinc es un nutriente muy importante para la salud de la piel. Participa junto a la vitamina A en la regeneración del tejido cutáneo, en la síntesis del colágeno y la elastina, componentes importantes del tejido conjuntivo de la piel encargadas de proporcionar elasticidad y tonicidad a la dermis.

NOTA: Alimentos como el arroz, el tomate, el aguacate, la miel, la patata, el pepino o el chocolate, además de aportar vitaminas e hidratos de carbono al organismo, son de gran utilidad en los tratamientos de belleza.

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