20 marzo, 2026
Cuidar los riñones es vital para el cuerpo

Aunque sea obvio que cuidar los órganos del cuerpo es fundamental, hay que hacer especial énfasis en los riñones, ya que cumplen funciones muy importantes. Son responsables de filtrar la sangre, regular la presión arterial y las sustancias químicas, así como eliminar del organismo el exceso de agua y ácido.

El cuidado de los riñones ayuda a prevenir patologías como la enfermedad renal crónica (ERC). Este daño es de por vida, a ese nivel se requiere de hemodiálisis y de otros tipos de diálisis para que los riñones funcionen, mientras se espera por un trasplante de riñón.

Esto supone un riesgo para la vida porque su desarrollo también compromete el resto de las funciones y órganos.

Al respecto, se debe evitar o controlar patologías que afectan de forma directa, entre ellas, la diabetes, presión arterial alta, enfermedad cardíaca y antecedentes familiares.

Es imprescindible controlar estos problemas de salud, sobre todo, porque un daño en los riñones puede llegar a ser una situación tan compleja que etapas iniciales no suelen incluir manifestación, es decir, no presentan síntomas.

De allí la importancia de los chequeos regulares y receta de los médicos. Un punto relevante es saber escoger qué comer, tener una dieta alta en vegetales y frutas frescas, granos enteros y derivados de lácteos semidescremados o descremados.

Se debe disminuir el consumo de sal y azúcares añadidos, además de ingerir a diario por lo menos 2.300 mg de sodio.

Particularmente sobre los azúcares añadidos, estos tienen que representar menos del 10% de las calorías que se consumen cada día.

Tips

De acuerdo con información que recoge en su portal web el Instituto de Salud de Estados Unidos, lo recomendable es elegir aquellos alimentos que tienen poca o nada de azúcar añadida.

Otro buen consejo es ingerir trigo y arroz integral; la avena y el maíz de grano entero, pero también evitar freír alimentos, es preferible hornearlos o asar el pescado, el pollo y la carne.

El brócoli, pimentones y la espinaca son buenos vegetales en la ingesta diaria, y sazonar con especias en vez de la sal.

Algo que no se puede dejar de lado es la actividad física, por lo menos se deben realizar 30 minutos o más al día. Es vital mantenerse activo y no menos importante es controlar el peso.

Si se tiene obesidad o sobrepeso, hay que trabajar en un plan dietético para la pérdida de peso real y no poner en riesgo la salud de los riñones.

Asimismo, dormir de siete a ocho horas, no fumar, limitar el alcohol, debido a que aumenta la presión arterial y suma calorías, ganando así más peso.

En términos generales, los factores de riesgo para la enfermedad renal son la hipertensión, la diabetes, los antecedentes familiares, la obesidad, el fumar y tener más de 50 años.

Algunas investigaciones y medios especializados aseguran que ser de etnias de origen africano o nativos norteamericanos, asiáticos e hispanos, de igual forma, representan riesgo.

Medicamentos

Los riñones eliminan las toxinas, filtran cualquier otra sustancias, drogas o medicamentos. Es por eso que, si se consumen muchos analgésicos por largos períodos, hay un riesgo de afección renal.

Sin embargo, los medicamentos que pueden causar un prejuicio mayor son los antiinflamatorios no esteroides.

La consulta médica es lo ideal, más que todo para aquellas personas que requieren de este tipo de medicamentos para controlar dolores crónicos.

El médico debe dar la mejor recomendación y método para aliviar el dolor de una manera que no dañe los riñones a largo plazo. No hay que dejar de lado que las toxinas y pesticidas son un riesgo.

Hidratación

La hidratación ayuda al funcionamiento normal de los riñones porque esto estimula la eliminación de sal y toxinas del cuerpo.

El aumento en su consumo debe ser de forma ligera durante el día, ya que las cantidades excesivas pueden causar un efecto contrario.

En ese escenario, los riñones no pueden deshacerse del exceso y el contenido de sodio en sangre se diluye.

Mayo Clinic reseña en su página web que a esto se le conoce como hiponatremia y pone en riesgo la vida.

En otras palabras, el sodio en sangre llega a niveles muy bajos, caracterizando la condición como retención de líquido con síntomas como dolor de cabeza, fatiga, confusión y náuseas.

Entre las de mayor mortalidad

De acuerdo con los datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la enfermedad renal crónica, como la glomerulonefritis aguda, la ERC por diabetes, por hipertensión y otras, se encuentran entre las causas principales de mortalidad y carga de enfermedad en la región de América.

Solo en el año 2019, en la región, se contabilizaron unos 254.028 decesos, la mayoría eran hombres, más de 130.000. Los países con las tasas de mortalidad más altas por esas causas fueron Nicaragua, seguida de El Salvador, Bolivia, Guatemala, Surinam, Honduras y Ecuador.

Las ERC tiene una etapa final, que también es conocida como la enfermedad renal terminal o simplemente ERT, ya que los riñones no tienen la capacidad de eliminar suficientes desechos y el exceso de líquido.

En esta etapa es cuando se requiere de diálisis o un trasplante.

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