19 abril, 2026
Del espejo al dermatólogo - Últimas Noticias

Cierta mañana, el adolescente se ubica frente al espejo para descubrir, sorprendido, uno de los primeros síntomas de la madurez física: la floración de un barrito en lo que hasta ese momento fue una lozana piel de bebé. No obstante, el acné, que tanto afecta a los jóvenes, puede tratarse médicamente con muy buenos resultados, siempre que sea diagnosticado y tratado por un dermatólogo.

No es una enfermedad estática, sino que tiene altos y bajos, diferentes formas de presentación según la edad, grados de severidad y factores que lo causan. Por ello, el tratamiento más efectivo dependerá del tipo de acné, de su gravedad (leve, moderada o severa), de lo extendido que esté, de la causa que lo origina y de las características particulares de cada paciente.

Según la dermatóloga Rosanelly Roye, existen varias opciones de tratamiento para mejorar las lesiones ya existentes y prevenir la formación de nuevos comedones, tópicos y vía oral, aunque en casos muy severos y específicos se puede requerir de tratamientos por vía parenteral (inyecciones).

• Tópicos: Implica el uso de jabones, cremas, geles y soluciones que se aplican directamente sobre la piel, cuyos componentes pueden ser derivados de la vitamina A, peróxido de benzoilo, ácido azelaico, etc. Son efectivos para tratar casos de acné leve a moderado. En principio, el objetivo durante esta etapa es eliminar el exceso de grasa y las impurezas, sin resecar demasiado. Para la dermatóloga Eva Emperatriz Oliva, el primer paso debe ser la limpieza diaria, dos veces al día (mañana y noche), con un jabón específico para piel grasa, de pH neutro, no irritante. Algunos tienen agentes comedolíticos (que se encargan de evitar el taponamiento del poro) para disminuir la formación de espinillas. Si el jabón no elimina todos los restos grasos, después de la limpieza se puede utilizar un tónico equilibrante y desengrasante, que no contenga alcohol, ya que tienen propiedades astringentes y tonificantes (quitan el exceso de brillo). Éste se aplica con un algodón o con un spray rociando la piel.

• Sistémicos (orales): Suelen usarse para casos más severos. Consiste en la administración de antibióticos para combatir la infección, antiinflamatorios, e isotretinoína. “Debe hacerse bajo estricta supervisión médica, ya que algunos fármacos orales pueden afectar el hígado y otros órganos, o causar un efecto rebote luego de una mejora inicial, como ocurre con ciertos esteroides”, advierte la experta.

MÁS HIDRATACIÓN

Ciertos agentes limpiadores tienen gránulos para darle una propiedad exfoliante, que son abrasivos leves en la superficie de la piel, desengrasan, arrastran los restos celulares y evitan la formación de puntos negros. La especialista detalla que deben utilizarse con cautela, en pieles sin inflamación, de una vez al día a 3 veces por semana. En caso de irritación durante su uso, es recomendable suspenderlo. También, luego de la limpieza y tonificación por la mañana, es recomendable el uso de un producto con propiedades hidratantes, que no provea más oleosidad a la piel, por lo que deben escogerse emulsiones acuosas, de textura ligera, consistencia líquida o lechosa, evitando los productos cremosos.

NOTA IMPORTANTE: Los productos para tratar el acné deben ser recomendados por un especialista.

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