19 abril, 2026
Orangután trata su propia herida con una planta medicinal

1. Principios editoriales

Los principios aquí enunciados están destinados a preservar, proteger y fortalecer el vínculo de confianza y respeto entre nuestros medios y sus lectores. La tradición de esta relación representa el más valioso activo del Grupo Últimas Noticias porque significa que los lectores creen y confían en nosotros.

Cada medio del Grupo Últimas Noticias tiene su propia autonomía e independencia editorial y esta es la guía de valores compartidos que los distingue.

Nos definimos como medios independientes, pluralistas, promotores de los valores democráticos, contrarios a cualquier forma de discriminación, respetuosos del Estado de derecho y comprometidos en el esfuerzo de informar veraz y oportunamente a nuestros lectores.

Es insoslayable la defensa de la soberanía nacional y de la integridad territorial.

Propiciamos una cultura de respeto a los derechos humanos, de desarrollo y no violencia, en un marco de libertad y tolerancia.

Declaramos nuestra vocación de servicio social y nuestra firme intención de contribuir al crecimiento personal de nuestros lectores.

Luchamos por el progreso, contra la injusticia y la corrupción. Defendemos el interés público.

En nuestras coberturas informativas no nos anticipamos al juez, condenando o absolviendo. Consideramos que toda persona es inocente hasta que se pruebe lo contrario y respetamos el derecho de cada ciudadano a proteger su reputación como esencia de su dignidad.

Defendemos la libertad de prensa contra intrusiones o ataques provenientes de cualquier sector.

2. Normas de ética y de conducta profesional

El derecho a la información es, antes que nada, un derecho de los lectores, de suerte que los reporteros no pueden silenciar ningún nombre que sea parte significativa de una noticia. El lector de los medios del Grupo Últimas Noticias tiene derecho a exigir que las informaciones sean veraces, y, a su vez, los medios del Grupo Últimas Noticias deben siempre difundir hechos comprobables. El periodista del Grupo Últimas Noticias debe transmitir a los lectores noticias comprobadas y verificadas.

La información no puede ser tratada como una mercancía, en consecuencia, la calidad de las noticias no debe estar mediatizada por las exigencias de aumentar el número de lectores o en función del incremento de la publicidad.

Los periodistas del Grupo Últimas Noticias se abstendrán de firmar publicidad redaccional. Se usarán tipografía y diagramación diferenciadas para que no sea posible confundir información con publicidad.

El redactor debe agotar todos los medios a su alcance para obtener la versión de descargo de una persona, grupo de personas o instituciones que sean afectadas por señalamientos de terceros por una información adversa. Cuando se trate de la cobertura de conflictos sociales o similares, recogerá las posiciones en pugna.

Los medios del Grupo Últimas Noticias respetan la intimidad de las personas. Cuando no exista el consentimiento de una persona solo se podrán publicar asuntos de su vida privada en aras del interés público. A estos efectos, se consideran situaciones de interés público las siguientes: A) Descubrir o exponer un delito o una falta grave. B) Proteger la salud pública y la seguridad. C) Prevenir que la opinión pública sea engañada por alguna declaración o acción de un individuo u organización. En los casos de dudas, el reportero debe consultar a su jefe inmediato superior que, cuando lo crea pertinente, lo someterá a examen de instancias superiores.

El hecho de que una persona desempeñe una función pública no le priva del derecho al respeto de su vida privada.

Cuando se produzcan situaciones de tensión y conflictos, nacidas bajo la presión de factores como el terrorismo, la discriminación de minorías, la xenofobia, la conmoción interna, la guerra o similares, los medios del Grupo Últimas Noticias tienen la obligación moral de defender los valores de la democracia, el respeto a la dignidad humana, la solución de los problemas a través de métodos pacíficos y, en consecuencia, oponerse a la violencia y al lenguaje del odio y del enfrentamiento.

De igual forma, evitarán la exaltación de la violencia, el sexo y el consumismo, así como el empleo de un lenguaje inadecuado.

Se respetarán las solicitudes para que se supriman algunos detalles acerca de los delitos de secuestro, cuando estos puedan poner en peligro la vida de la víctima o si se corre el riesgo de entorpecer la liberación del secuestrado o del rehén.

En ninguna información se utilizarán calificativos que puedan lesionar u ofender a los grupos de nacionalidades que viven en nuestro país, y los calificativos a personas se usarán solo en aquellos casos en que estos sean aceptados por los mismos o sean de uso común.

El periodista que cubre un hecho no debe convertirse en protagonista del suceso ni en el texto correspondiente. El autor debe estar al margen de lo narrado; solo en caso de que su inmediato superior lo autorice puede escribir el relato en primera persona si ha sido testigo o protagonista del hecho.

Reporteros y redactores deberán cuidar de no relacionar su opinión personal de los hechos en la redacción de sus informaciones.

La primera responsabilidad de las erratas y equivocaciones es del reportero. Los errores en que se pudiera incurrir serán rectificados, aunque no lo exija el interesado. El diario reconoce el derecho a réplica y de rectificación cada vez que sea solicitado y los casos así lo ameriten.

Es incompatible con la labor periodística aceptar retribuciones por haber participado de cualquier forma en la publicación de una noticia, un aviso o una colaboración. Tampoco son admisibles tareas periodísticas independientes u honorario alguno sin autorización de los jefes responsables de preservar los principios editoriales de los medios del Grupo Últimas Noticias.

Editores, jefe de redacción, jefe de información, jefes de mesa, coordinadores, reporteros y fotorreporteros se abstendrán de participar activamente en cualquier causa partidaria ―política, asuntos de la comunidad, acción social o manifestaciones― que pudiera comprometer o diera la impresión de comprometer su capacidad para informar o editar informaciones de manera imparcial.

En todo caso, las vinculaciones o participación en causas por parte de los miembros de las redacciones deben ser comunicadas a los jefes responsables, así como garantizar que lo publicado esté exento de obligaciones con las fuentes de información y de conflictos o apariencia de conflictos, con intereses particulares.

Las noticias firmadas son de absoluta responsabilidad de sus autores. Cuando una información sea identificada como de un medio del Grupo Últimas Noticias, la responsabilidad será del coordinador de la respectiva sección o de las instancias superiores.

3. Normas para un periodismo creativo y creíble

Las siguientes normas deben guiar en forma permanente la elaboración de los textos. Por lo tanto, son responsabilidad directa de los redactores y, en segunda instancia, de los coordinadores, a quienes compete la correcta presentación de los materiales en las páginas de cada sección.

Verificación de la información obtenida de terceros. Las informaciones provenientes de terceras personas deben ser sometidas a rigurosos procesos de confirmación. Es siempre recomendable la consulta con otras fuentes vinculadas a la información y en los casos controvertidos será fundamental obtener versiones de ambos lados.

No dar crédito al rumor o al chisme que afecta a terceros sin la debida comprobación. Los rumores no son noticias. Cuando el rumor sea utilizado por alguna persona o grupo como arma arrojadiza contra otro, se podrá denunciar este hecho, pero sin citar las acusaciones difundidas mediante esa argucia. Cuando el redactor considere que el rumor está bien sustentado y tiene relevancia, podrá ser incluido, pero dejando claro que se trata de un rumor, es decir, de una información no confirmada.

Usar las fuentes con precisión. Cuando el periodista obtenga la noticia de otro medio de comunicación, debe mencionar el nombre de ese medio y del periodista que firmó el trabajo reproducido total o parcialmente.

El lector tiene derecho a conocer si una información ha sido transmitida por una tercera persona o ha sido presenciada por el periodista. Por eso es importante citar a una fuente cuando el periodista no ha estado presente en la acción que está reseñando.

El hecho de que una información haya sido trasmitida al periodista en forma off the record, bajo la solicitud de que no sea divulgado su origen, no impide que se publique si ha sido corroborada por otras vías.

También, en beneficio del lector y la precisión, es conveniente evitar recursos que ocultan la fuente informativa y que implican opiniones como “según los observadores”, “a juicio de analistas políticos” En estos casos, deberá identificarse a la persona consultada y no avalar opiniones no respaldadas.

El amor al dato. El redactor deberá velar por la rigurosidad de los datos que incluye en su nota. Suele haber tentaciones que llevan a escribir: un joven escritor (¿cuántos años?), el dueño de una gran extensión de terreno (¿cuántas hectáreas?), un hombre alto (¿?), y así. Expresiones como “joven alto”, “rico”, forman parte de lo subjetivo y no tienen la misma consideración para el hablante que para el oyente; así una persona de 42 años será joven o mayor según quien lo analice.

Evitar los condicionales. Cuando un hecho no ha sido verificado lo suficiente debería evitarse en la redacción expresiones como “al parecer”, “podría”, “habría”, “no se descarta”. Tras estas fórmulas se crea en el lector la sensación de que está frente a hechos no comprobados que implican opiniones del redactor o simples rumores. Cuando su uso sea imprescindible, el editor deberá exigir al redactor que aporte los datos ciertos que le inducen a sostener que algo “podría” ocurrir o que a “su parecer” ha sucedido.

Evitar la adjetivación excesiva en los géneros informativos. Debe restringirse el uso de los adjetivos calificativos en los géneros informativos. En estos casos solo deben admitirse los adjetivos que añadan información. Los adjetivos deben usarse con mucho cuidado, ya que a través de ellos puede manifestarse la opinión del redactor. En el caso de las notas de negocios es usual que en las gacetillas se incluyan gran cantidad de adjetivos que intentan realzar las bondades de un producto comercial. Tal adjetivación debe eliminarse al elaborar las informaciones a ser publicadas. Por ejemplo, en la frase: “La reconocida empresa Acme lanza un revolucionario producto para el cuidado del cabello, que promete cambiar la historia del champú”, deben suprimirse los adjetivos “reconocida” y “revolucionario” y eliminarse el trozo final para quedar: “La empresa Acme lanza un producto para el cuidado del cabello”.

En otros géneros periodísticos, como la entrevista y el reportaje, los calificativos pueden ser un elemento enriquecedor. Igual principio vale para las descripciones y narraciones, en las cuales los adjetivos son una herramienta necesaria.

Cuidar la concordancia. El verbo y el adjetivo deben concordar con el sujeto en número y persona. Ejemplo: “Se pretende librar al médico de las jornadas continuas que realizan” (sujeto singular y verbo plural). En este caso, el error surge pues se habla de los médicos en general, por lo que existe la tendencia a utilizar el plural en el verbo. Otro ejemplo de falta de concordancia: “El superintendente de bancos cree que la cartera de papeles públicos de la banca no tiene nada de perverso”. (sujeto femenino, adjetivo masculino).

Debe aplicarse la concordancia ad sensum o con sentido, que se dan en el caso de los sujetos colectivos. Aunque la regla general indica que sujeto y verbo deben concordar, es preferible “la mayoría de los manifestantes eran jóvenes” que “la mayoría de los manifestantes era joven”. En estos casos, es recomendable dejarse llevar por el “instinto lingüístico”, pues un ejemplo similar tiene una solución diferente: es mejor “el resto de los diputados votó en contra” que “el resto de los diputados votaron en contra”.

Utilizar con propiedad los apoyos documentales. Los discursos, cartas, oficios y otros documentos de interés periodístico, deben ser procesados y resumidos, salvo que por su especial importancia y brevedad convenga su publicación textual. El reportero dejará claras las circunstancias, oportunidad y escenario, si se trata de discursos; o fecha, origen y otros datos si se trata de otro documento.

Uso ponderado de las encuestas para evitar ser utilizado en conflictos de intereses. Al publicarse resultados de encuestas se ofrecerá la más completa información sobre su cobertura, universo, encuestadora, financiamiento, muestra e interpretación, de manera que sean lo más confiables posibles. No se publicarán aquellos que sean sospechosos de manipulación para favorecer a determinado personaje o institución.

4. Normas de redacción

La estructura de la noticia es la clásica, aceptada por tradición, de la pirámide invertida, de manera que al comienzo deben responderse las preguntas universalmente conocidas (quién, qué, dónde, cuándo, cómo y por qué).

Las noticias deben tener un lenguaje claro, sin equívocos; sencillo, sin adornos ni digresiones que distraigan; deben ser coherentes y precisas.

El periodista debe escribir como periodista, no como abogado, economista o novelista. Cuando utilice un vocablo fuera de lo común, debe explicarlo.

La finalidad de la entrevista es la de dar a conocer opiniones, ideas e informaciones del entrevistado; las preguntas deben ser breves y directas, sin opiniones del periodista, quien nunca debe presentarse como un adversario del entrevistado, ni utilizar trampas o argucias para hacerlo caer en contradicciones; deben eliminar estribillos, reiteraciones, abuso de términos coloquiales, y pulir el texto. Todas las entrevistas deben ser grabadas. No deben usarse términos familiares en el tratamiento del entrevistado, como “tú”, salvo en aquellos casos donde es evidente una relación de amistad con el entrevistado.

Los medios del Grupo Últimas Noticias se comprometen a revelar la fuente de todas las informaciones cuando sea posible. Como excepción, se resguardará la identidad de una fuente para preservarla o protegerla de eventuales represalias, o a solicitud razonable de la parte interesada. En estos casos, se guardará el secreto profesional ante cualquier requerimiento policial o judicial.

Las grabaciones de las entrevistas deben hacerse de manera abierta, no pueden ocultarse grabadores; en todos los casos, la persona debe saber que está siendo grabada.

No se firmará una noticia en un lugar donde no esté el periodista, aun cuando hubiese viajado a esa ciudad o poblado para la cobertura del hecho si ya ha regresado. En estos casos se dejará constancia de que las informaciones fueron recogidas en el lugar de los hechos.

Los medios del Grupo Últimas Noticias se escriben, por lógica, en español, y no deben usarse vocablos de otras lenguas, salvo que no tengan el equivalente o una traducción exacta; estas palabras se escribirán en cursivas. En el tratamiento de la mayoría de los deportes y de los avances tecnológicos, cuando es inevitable el uso de vocablos extranjeros, el periodista debe cuidar de no abusar de ellos.

Los medios del Grupo Últimas Noticias suprimen el tratamiento honorífico, incluidas expresiones como “excelentísimo”, “ilustrísimo”, “reverendísimo”.

Números

Entre cero y nueve se escriben con letras. Una excepción son los resultados deportivos: “Caracas ganó 9 a 0 a Magallanes”.

Las horas se escriben con cifras y las fracciones de hora se separan con dos puntos. Se pueden colocar seguidas de am o pm (sin puntos) o de “de la mañana”, “de la tarde” o “de la noche”. Ejemplo: “3 de la tarde”, “5 am”, “9:30 pm”.

Para el resto de los números se distinguen cuatro categorías:

I) Cifras exactas. Se escriben con números todas las cifras exactas. Ejemplo: “Las firmas validadas por el CNE fueron 1.837.090”; “125 kilos de cocaína”; “3.515 accidentes se produjeron en el asueto”; “La cuota venezolana en la Opep quedó en 2.750.000 barriles diarios”.

II) Cifras menores a un millón. Pueden ir con números o con letras, pero debe evitarse mezclar ambas opciones: “Cien mil personas marcharon por Palestina”, “lo mataron por una deuda de diez mil bolívares”, “500.000 toneladas de bauxita”, “en esa época la entrada al cine costaba menos de mil bolívares”.

III) Para los millones, millardos y billones se usarán las palabras millones, millardos y billones. Entre uno y nueve van con letras: “un millardo de dólares”, “tres millones de votos”, “siete billones de bolívares”. Las decenas, centenas y millares de millones, millardos y billones se escriben con números y letras: “20 millardos”, “500 millones”, “3.500 millones”.

IV) Las cifras muy grandes se deben redondear con números y letras, usando la coma de fracción. Por ejemplo: “el monto de presupuesto nacional quedó en 27,8 billones”, “el banco captó 7,1 millardos en julio”.

Los porcentajes se colocan, incluso en títulos, con números y con el signo (%) sin espacio: “El BCV reportó 15% de inflación”, “30% de las firmas son planas”. Cuando se trate de citas textuales, diálogos o expresiones literarias se usarán las palabras “por ciento”.

Las fracciones se escriben con todas sus letras, salvo en tablas, infografías o cuadros estadísticos. Ejemplos: “dos terceras partes”, “dos tercios”, “un quinto”.

Los años no llevan el punto de los miles: “Bolívar nació en 1783”.

El punto no debe usarse como indicativo de fracción. Es erróneo escribir, por ejemplo, “la Bolsa subió 1.23%” lo correcto es “la bolsa subió 1,23%”.  La fracción se marca con coma y no con punto.

No es recomendable iniciar una frase con un número. Sin embargo, está permitido hacerlo en la titulación, cuando razones de espacio o de construcción del texto lo obliguen. Para el comienzo de una frase puede usarse la expresión “un total de”. Ejemplo: “Un total de 2.134 accidentes se produjeron…”.

Abreviaturas y siglas

No se utilizarán abreviaturas en ningún caso. Para las unidades de medición se preferirá escribir la palabra completa (metros, kilómetros, centímetros, toneladas, milímetros), salvo que se repita muchas veces, entonces se podrán usar las abreviaturas (m, km, cm, t, mm).

La moneda nacional se escribe completa: 50 bolívares o abreviada sin punto antes de la cifra: Bs 50.

Los nombres de los estados no se abreviarán. Si se hace referencia a las capitales, Maracaibo, Valencia, Maturín, Ciudad Bolívar, Coro, entre otras, no es necesario colocar seguidamente el nombre del estado; tampoco para otras poblaciones importantes como Puerto Ordaz, Cabimas, El Tigre, Carora, etcétera, cuya ubicación el lector conoce. Solo en los casos de poblaciones menores será necesario colocar el nombre completo (no las tres primeras letras) del estado al que pertenece. Ejemplo, la noticia ocurrió en Abejales, estado Táchira.

Las siglas hasta tres letras van con mayúsculas; después de tres letras se utilizan altas y bajas: MAS, AD, TSJ, OEA, Cantv, Pdvsa, Opep, Alca. En ningún caso se colocarán puntos entre las letras. Estados Unidos de América puede sustituirse por sus siglas “EEUU” sin puntos.

Cuando las siglas son de uso muy frecuente –casos Cantv, Pdvsa, EEUU o CNE—, no es necesario colocar el nombre completo y el entre paréntesis que se utilizan como un latiguillo para la primera mención. Esto solo se hará cuando el ente nombrado sea poco conocido para el lector. Ejemplo, es incorrecto escribir al comienzo de una nota “La ley fue aprobada en la Asamblea Nacional (AN)”. Las siglas entre paréntesis están de más, solo deben usarse cuando se trate de entidades poco conocidas —ejemplo Corporación Municipal de Barcelona (CMB)— y cuando el nombre deba repetirse en la nota. Si se menciona al ente una sola vez, no deben colocarse las siglas entre paréntesis, pues este recurso solo tiene sentido cuando las siglas se usan para sustituir al nombre a lo largo del texto.

Mayúsculas y minúsculas

Debe evitarse la proliferación de mayúsculas. Como es bien sabido los nombres propios se escriben con mayúsculas, así como las denominaciones de las instituciones: el Estado venezolano, Defensoría del Pueblo, Ejército, Iglesia católica, Presidencia de la República, Parlamento, Asamblea Nacional, Relaciones Interiores, Estado de derecho.

También se usan altas para los sucesos históricos: Revolución Francesa, Guerra Federal, Día de la Independencia; y para los eventos deportivos, económicos y sociales: Copa Libertadores, Mundial de Fútbol, Foro de Sao Paulo, Congreso Internacional de Reumatología, Festival Internacional de Teatro.

Se escriben con mayúsculas los lugares, regiones y accidentes geográficos: avenida Francisco de Miranda, Medio Oriente, Los Andes, Lago de Maracaibo y los apelativos de figuras históricas: Libertador Simón Bolívar, Mariscal de Ayacucho. 

También en altas deben ir los nombres de premios o condecoraciones: Premio Nobel (sin tilde en la o), Orden al Mérito en el Trabajo.

Se usarán las mayúsculas para nombrar las leyes, decretos, reglamentos, resoluciones u ordenanzas. Ejemplo: Constitución Bolivariana, Carta Magna, Código Penal, Ley de Telecomunicaciones, Estado de derecho.

Los nombres de las festividades se escribirán en mayúsculas: Navidad, Carnaval, Día de la Madre, pero en minúsculas si van en plural: carnavales, navidades, días de la madre.

La palabra “Estado” se escribe con mayúscula cuando se refiere al ente político: Estado venezolano, y en minúscula cuando se refiere a una región geográfica: estado Zulia, estado Miranda, o si tiene un valor conceptual: estado de derecho.

La palabra “gobierno” se escribe en mayúscula cuando se refiere al organismo que rige los destinos del país: Gobierno o Gobierno Nacional o Gobierno Bolivariano. En el caso de otros países también se usa la mayúscula: el Gobierno francés, el Gobierno de Colombia. Sin embargo, la palabra va en minúscula cuando alude a un periodo: el gobierno de Caldera, el gobierno de Allende.

Se escriben con minúsculas los títulos, cargos o rangos: el doctor, ministro, el general, el diputado, el concejal, el vicepresidente, el secretario general, el rey, el cardenal, el ingeniero, monseñor, fiscal general, defensor del pueblo.

En el caso del “presidente”, se usa la mayúscula cuando no se incluye el nombre del mandatario: el Presidente. Cuando se agrega el nombre del jefe del Estado se usa minúscula: el presidente Maduro. Igual criterio aplica para el Papa.

Se escriben con minúsculas referendo (no referéndum), revocatorio, estado de excepción y demás categorías constitucionales, tal como aparecen en la Carta Magna.

Debe evitarse el uso de mayúsculas intercaladas, muy extendido por la proliferación de marcas comerciales que tienen esta característica. Por ejemplo, el nombre de la transnacional petrolera Chevron Texaco a veces lo vemos escrito sin blanco en medio (ChevronTexaco), lo cual es incorrecto.

Itálicas y negristas

Las itálicas o cursivas se utilizarán para los títulos de libros, de obras de teatros, de películas, obras musicales; en general, para los nombres de las obras de arte.

Además, se usarán cursivas para expresiones en idiomas extranjeros, salvo aquellas que por el uso se han convertido en palabras del habla común.

Contrariamente al uso extendido en el pasado, en los medios del Grupo Últimas Noticias no usaremos negritas para destacar a los medios de comunicación, ni siquiera en el caso de los propios del Grupo.

Las negritas no se usan en ninguna parte, salvo que las use un articulista de opinión y sea imprudente eliminarlas para efectos del texto en cuestión.

Signos de puntuación

La coma

El uso correcto de la coma es la base de todo texto narrativo. El periodista deberá hacer su mayor esfuerzo por conocer en extenso todos los usos de este signo de puntuación.

En ese sentido en el Grupo Últimas Noticias tenemos como lectura obligatoria, y anexo a este manual, el libro Dónde va la coma de Fernando Ávila.

Lo que sigue son algunas indicaciones y normas relacionadas con los errores más comunes.

La coma no tiene nada que ver con la respiración, de ser así la puntuación variaría de acuerdo al ritmo respiratorio del redactor. En realidad, los signos de puntuación obedecen a la estructura del texto y le dan su significado preciso.

La esencia de la idea va sin coma: sujeto (quién), verbo, complemento directo (qué) y complemento indirecto (a quién). 

Ejemplo El Ministerio de Vivienda (sujeto o quién) entregó (verbo) 240 apartamentos (complemento directo o qué) a pobladores de Libertador (complemento indirecto o a quién). Toda esta oración va sin coma.

Por regla general no debe haber comas entre sujeto y verbo, entre verbo y complemento directo y entre complemento directo y complemento indirecto.

La coma criminal, como se conoce a aquella que se coloca entre el sujeto y el verbo, es un error demasiado frecuente y se relaciona con una pausa respiratoria inexistente.

También ocurre mucho el mal uso del inciso explicativo, frase que se coloca entre comas y que explica algo ya dicho para que quede completamente claro. La clave para identificar el buen uso del inciso explicativo es que si este se suprime la oración no pierde sentido.

Ejemplo: “El diputado del Psuv, Jesús Faría, declaró que…”

En este caso “Jesús Faría” escrito entre comas pretende ser un inciso explicativo, pero es incorrecto en el supuesto de que se pudiera eliminar dicho inciso, el sujeto quedaría sin identificar: “El diputado del Psuv declaró…” (¿cuál diputado?). Lo correcto sería: “El diputado del Psuv Jesús Faría declaró que…”, sin comas.

Por el contrario, en la oración “La vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, anunció que…”, el inciso (Delcy Rodríguez) es correcto, pues si se suprimiría, el sujeto puede podría identificarse: “La vicepresidenta ejecutiva declaró que…” La diferencia entre ambos casos es que hay muchos diputados del Psuv y una sola vicepresidenta.

Sin embargo, si el nombre precede al cargo, deberá usarse la coma para el inciso, así: “Jesús Faría, diputado del Psuv, dijo…”

Después de dos puntos se escribe con minúscula salvo que lo que siga sea una cita (entrecomillada o no) o una enumeración en varios párrafos, cada uno de ellos precedido por una marca de ítem.

Después de un signo de apertura (admiración o interrogación) la siguiente palabra puede ir en alta o en baja según las normas generales.

Las comillas

Las comillas se usan para citas textuales, las citas dentro de citas se harán con comillas simples. Si la comilla simple coincide con la doble deberá cerrarse con tres comillas, cosas en que todo caso deberá evitarse.

Si una cita tiene varios párrafos se colocan las comillas al comienzo del primer párrafo y al final del último párrafo.

No se entrecomillan los nombres de obras de arte en general ni los nombres de hospitales o escuelas.

El guion –

El guion se utilizará en la unión de dos palabras (sin espacios) cuando cada una de ellas conserve identidad, ejemplo la relación Venezuela-China.

La raya —

La raya o guion largo (que se encuentra en el teclado en la combinación ALT+051) no debe confundirse con el guion simple y se usa para diálogos e incisos.

5. Estructura de la información

Títulos

El título es el principal elemento de una información, pues de él depende que el lector se interese o no por la nota y decida detenerse o seguir de largo. Los datos incluidos en el título deben estar fuera de toda duda.

En los títulos se prefiere la afirmación a la negación, es decir, la palabra “no” debe usarse solo en caso de que sea imposible sustituirla por una composición en tono afirmativo.

El empleo de signos de puntuación (coma, punto, punto y coma), exclamación e interrogación en los títulos debe evitarse en todos los casos posibles.

El titular debe llenar por completo los renglones correspondientes, deben evitarse los blancos que se abren en la página cuando los renglones están descompensados en cuanto a su longitud.

Deben evitarse las preposiciones y conjunciones “colgadas”, que son aquellas que quedan al final de un renglón. Estas palabras deben ser bajadas al renglón siguiente.

Abuso de siglas: el uso de siglas en los títulos debe restringirse. En caso de ser necesario, no debe haber más de una sigla en el titular.

Antetítulos

Están formados por un localizador: una o dos palabras que ubiquen al lector en el tema, seguidas por el antetítulo propiamente dicho, que debe referir a un elemento importante de la noticia que no está presente en el título ni en el sumario. El antetítulo debe ser independiente del título en cuanto a su comprensión, es decir, debe evitarse la práctica común de hacer del antetítulo una continuación del título.

Sumarios

El sumario debe contener uno o dos detalles de la información que por su importancia merezcan ser destacados y que complementen el titular. Debe crear incentivos para que el lector se interese por el texto completo. El sumario debe tener independencia de las demás partes de la noticia, es decir, debe comprenderse por sí mismo. En ningún caso el sumario debe repetir datos contenidos en el título, el lead, las leyendas o las citas. Tampoco es válido cortar y pegar de manera textual en el sumario una parte del cuerpo de la noticia. El sumario, al igual que el intertítulo y la cita, no lleva punto final.

Citas

Las citas a las que se refiere este aparte son tanto las que aparecen en una caja separada del texto principal, como las que forman parte de diálogos, títulos, sumarios, textos y leyendas.

La cita es un extracto textual de lo que dijo el entrevistado, por lo que no debemos usar siglas ni abreviaturas en ellas. Nadie, en términos coloquiales, dice “AN” ni “TSJ”, por lo tanto, estas siglas nunca deben aparecer en citas. Tampoco se habla del “Gral. Padrino” para referirse al general Padrino.

No ocurre lo mismo con siglas que por su uso continuo tienen características de sustantivos, como Pdvsa o Cantv, pues estas sí son verbalizadas tal como se escriben y pueden incluirse.

En cuanto a las citas que se colocan en un cuadro aparte, estas deben ser transcritas tal y como fueron dichas por el entrevistado y estar contenidas en el texto y no redactadas ex profeso. También deben corresponder a palabras pronunciadas por el entrevistado y no a lo que dice el redactor.

Leyendas

Ocurre con frecuencia que la leyenda repite, con otras palabras, el contenido del título, el sumario, los intertítulos o las citas.

Las leyendas deben evitar explicar lo que es evidente, pero sí deben contener claves para la mejor comprensión de la imagen e identificar a los personajes cada vez que sea posible. Pueden ser genéricas en algunos casos.

Una buena leyenda explica al lector el contenido de la foto, cuando este no es obvio.

Las fotografías tomadas de algún archivo o que no sean del día y que puedan llevar a confusión al lector deberán llevar en la leyenda la fecha correspondiente.

En ningún caso podrá revelarse la identidad ni la imagen gráfica de un menor de edad implicado en un acto delictivo, aun cuando esa información haya sido divulgada por las autoridades u otros medios.

Fotonoticias

Las fotonoticias son informaciones por sí mismas, no van asociadas a ninguna otra información. Deben acompañarse de una leyenda y un titular.

Créditos

Las informaciones deberán llevar el crédito del autor o del medio que las publica. Solo se excluyen los breves y las notas en recuadros que el lector puede entender que se trata del mismo autor de la nota principal que lo acompaña.

Las fotografías deberán llevar el crédito del autor al final de la leyenda, con distinta tipografía y de la siguiente manera: Foto Pedro Pérez.

En algunos casos los créditos de la fotografía se colocan junto a la foto y no al final de la leyenda.

Las fotografías de cortesía deberán identificarse como tales, siempre y cuando se conozca al autor, de la siguiente manera: Foto cortesía Pedro Pérez. En ningún caso deberá colocarse solamente Foto cortesía, sin más.

No deberá utilizarse como crédito una red social de donde se haya obtenido la fotografía. Por ejemplo, no deberá escribirse Foto Instagram. Caso contrario es el de las agencias de noticias que sí deberán acreditarse. Por ejemplo, Foto EFE.

Las fotos extraídas de un archivo deben ser identificadas como tales y deberá informarse del autor de la siguiente manera: Foto Archivo / Pedro Pérez.

Recuadros

Los recuadros sirven para destacar algún aspecto de la información que tenga atractivo especial y que pueda complementar el texto principal. Por lo general, incluyen detalles curiosos, llamativos, que en una información sin recuadros podrían quedar fuera. También pueden usarse para cronologías, recuentos, explicaciones acerca de algún mecanismo legal, sobre procedimientos de cualquier tipo (cómo sacar la cédula). Esta pieza de redacción debe ser independiente del texto principal, por lo que debe evitarse la práctica de cortar el trozo final de texto y pegarlo aparte en forma de recuadro. El título del recuadro debe ser de un solo renglón. 

Textos

El corazón de un texto principal es el lead o encabezamiento. Allí se decide si un lector le presta atención o no a una información. El lead tiene que escribirse con astucia, tenemos que pensar que el lector es exigente y no perderá su tiempo con una nota que le resulta aburrida o estereotipada. En las primeras palabras tiene que estar concentrada la noticia, el gancho que atrapará al lector. Abundan demasiado los encabezamientos que arrancan con “El presidente de…”, “el diputado Perico de los Palotes…”, es decir, comienzan con el nombre de la persona que suministra la información, aunque este nombre no sea lo relevante.

Lo aconsejable es que la información responda a las seis preguntas del periodismo clásico (qué, quién, dónde, cómo, cuándo y por qué). Para elaborar un buen lead, tenemos que escoger de entre las seis respuestas aquella que resulte más noticiosa o llamativa y dedicarle la entrada a ese aspecto.

Luego en el desarrollo de la nota debemos elaborar cada párrafo con el mismo interés que le dedicamos al lead y no limitarnos a la fórmula de “indicó que…, apuntó que…, dijo que…”. Esto es igual a transcribir la grabación o las notas sin mayor aporte del redactor y el resultado es un periodismo monótono. Cada redactor está en la obligación de desarrollar su propio estilo de decir las cosas y no limitarse a ser un transcriptor de declaraciones. El estilo de cada quien es expresión de su propia forma de ser, puede ser irónico o directo, detallista o sucinto, elocuente o minimalista y mil cosas más. El estilo es la marca de fábrica de cada periodista y muchas veces permite al lector saber quién es el autor de un texto al leer las primeras líneas, sin necesidad de mirar el crédito.

El cierre de la nota también tiene su importancia. Es la despedida que le tributamos al lector y no debe resolverse como simple relleno. Por lo general, debería contener una conclusión sobre el tema a la que llega el redactor, luego de elaborar su nota. Con demasiada frecuencia vemos cierres que se limitan a una cita textual entre comillas, lo que podría indicar que se elaboró como un relleno para completar el espacio asignado. Por lo tanto, nunca debe terminarse una nota con una cita entrecomillada.

Revisión de los textos

El redactor debe revisar, revisar y revisar sus informaciones, él es el principal responsable de la corrección del trabajo que lleva su firma. A veces basta con una simple lectura para detectar muchos errores. Los redactores, editores y coordinadores, al chequear los trabajos están obligados a utilizar el corrector automático. El corrector elimina errores de tipeo, ortografía, y requiere de menos de un minuto el emplearlo.

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