Hacinamiento de gatos generó impasse en edificio de San Bernardino
El 20 de agosto habitantes de un edificio de San Bernardino acudieron a la Sala de Mediación y Resolución de Conflictos del Servicio de Policía Comunal de la parroquia para plantearles a los funcionarios de turno su preocupación por el hacinamiento de aproximadamente 16 gatos en dos apartamentos, lo que se transformó en un clamor y un conflicto entre los vecinos.
De acuerdo con Angelo Echeverría, primer comisario del Cuerpo de la Policía Nacional Bolivariana (Cpnb) y encargado de la oficina del Servicio de Policía Comunal de San Bernardino, las personas denunciaron a dos de sus vecinos.
Uno de los representantes del grupo de afectados relató que en cada vivienda había entre ocho y nueve gatos. Aunque especificaron que no estaban contra la adopción y el cuidado de los felinos, manifestaron que el hecho de tenerlos a todos en espacios tan pequeños como los apartamentos de ese edificio se estaba convirtiendo en una situación insostenible para la colectividad.
El denunciante indicó que los gatos hacían sus necesidades en las jardineras del conjunto residencial y, en consecuencia, estaban generando la contaminación de las zonas comunes y malos olores.
Agregó que no están en desacuerdo con las acciones de los dos vecinos que se identificaron como proteccionistas de los animales, quienes han mantenido bajo su custodia a estos gatos en un intento por rescatarlos y darles un hogar seguro.
Sin embargo, los afectados alertaron que las condiciones de estructura y espacio del edificio no se adaptan a lo que requieren estos felinos. En ese sentido, los gatos también empezaron a trasladarse a la zona de la terraza donde hacían sus necesidades.
Pese a que las personas encargadas de los animales intentaban mantener las áreas limpias, había tantos felinos que, en ocasiones, no daban abasto y el resto de la comunidad encontraba desechos, incluso, en los pasillos y escaleras.
Los vecinos contaron a los funcionarios que varias veces solicitaron a los proteccionistas buscar refugios adecuados para los gatos. No obstante, estos expusieron su preocupación por no encontrarles un lugar donde recibieran la atención correspondiente, por lo que decidieron tenerlos más tiempo en el edificio.
Mediación.
Tras escuchar el relato de los denunciantes, los oficiales del Cpnb de la Sala de Mediación de San Bernardino procedieron a citar a los copropietarios que tenían bajo su cuidado a más de una docena de gatos. Estos acudieron a la cita el día y hora fijados para exponer su versión del caso.
Los proteccionistas alegaron que, en efecto, los animales estaban amontonados en un refugio improvisado dentro de los apartamentos, pero que no tenían un lugar adecuado para llevarlos. Echeverría resaltó que, si bien al principio hubo un conflicto entre las partes, se logró un momento de entendimiento.
Adicionalmente, revelaron que más gatos seguían llegando al edificio, ya que los proteccionistas ponían alimentos en las afueras del lugar.
Los cuidadores de los gatos, ante la situación, se comprometieron a buscar un refugio más solidario y estable para los felinos, así como a colocar los alimentos en otros espacios de la comunidad para que los animales no se quedaran en las áreas del edificio.
Todos mostraron su conformidad, además, el resto de los copropietarios del inmueble asumieron parte en la responsabilidad de ubicar hogares para los animales y darle comida a los gatos comunitarios.
Echeverría les prometió conversar con otros proteccionistas de la parroquia y con médicos veterinarios de la Misión Nevado.
Compromiso.
El diálogo entre los afectados resultó en acuerdos fructíferos, que se plasmaron en el acta de compromisos firmada por las partes. En este documento también se expuso cada uno de los puntos convenidos para la resolución del impasse vecinal, junto a los nombres de quienes asumirán las responsabilidades.
Acompañan el relato y acuerdos, las firmas de los funcionarios policiales del Cpnb, lo que es evidencia del peso legal que tiene el acta. De esta manera, la comunidad del edificio enfrenta ahora el desafío de equilibrar el amor por los animales, con la necesidad de vivir en un ambiente limpio y saludable.
Normativas.
Echeverría, quien es abogado especialista, aseguró que el asunto se manejó en concordancia con las leyes nacionales asociadas al cuidado y protección de los animales. Entre ellas, la Ley para la Protección de la Fauna Doméstica Libre y en Cautiverio, la cual promueve los valores de preservación y cuidado de los animales domésticos, sumado al control y bienestar de estos.
El artículo 19 de la legislación establece las condiciones mínimas para la tenencia de animales, destacando exigencias asociadas a la “especie, raza o variedad de la cual se trate”. Junto a estas aproximaciones se deben estimar la sanidad y seguridad.
