Confederados sudistas en Venezuela – Últimas Noticias
La guerra civil norteamericana (1861-1865) fue el conflicto más traumático y sangriento en la historia de los Estados Unidos. Unos 700 mil hombres perecieron y el sur derrotado quedó devastado. El resultado fue el éxodo hacia el Far West y demás latitudes de sureños empobrecidos en procura de mejor destino. Venezuela fue uno de estos lugares.
En 1865 el doctor Henry Manore Price promovió un proyecto de colonia sudista en nuestro país. El 13 de septiembre de ese año el Ejecutivo nacional, en procura de poblar un extenso pero desolado territorio como Venezuela, anunció una concesión que le otorgaba a Price tierras no ocupadas en Guayana y Amazonas, así como privilegios de ciudadanía a los colonos que lo acompañasen al año de su residencia, libertad religiosa, de prensa y de expresión, representación en el Congreso y nombramiento a cargos locales. Los colonos quedarían exonerados de impuestos por cinco años para importar maquinaria, utensilios agrícolas y alimentos, y exportar el algodón y tabaco que produjeran.
En marzo de 1867 llegaron a Ciudad Bolívar 50 colonos. A mediados de ese año arribó el propio Price, quien pretendió establecerse en el Puerto Las Tablas. Las autoridades locales no aceptaron este lugar y le instaron a explorar las tierras entre el Alto Orinoco y el Caura para la susodicha colonia. Sin embargo, no hubo acuerdo y Price partió a Nueva York. Procuró desde entonces ser indemnizado.
La resolución final demostró que la concesión fue un privilegio provisorio, nunca aprobado por el Congreso Nacional, y que Price no cumplió las condiciones establecidas. El Gobierno venezolano no reconoció la reclamación y Estados Unidos tampoco aplicó la intervención internacional, como propuso Price, por no existir contrato convencional.
En los cuatro años siguientes llegaron a Guayana cinco expediciones más. No obstante, las enfermedades tropicales y el limitado desarrollo de la zona hicieron que muchos regresaran peor de como salieron.
Escribiría el cónsul Loehr: “Todos parecen haber quedado tristemente decepcionados, y aunque un gran número de ellos ya han regresado a sus antiguos hogares, el resto llega a este puerto de La Guaira en condiciones deplorables”. Estas noticias crearon nulo interés entre los sureños estadounidenses de vivir en Venezuela.
