Crítica ‘Alice (Subservience)’ – SOYDECINE.COM
S.K. Dale dirige Alice (Subservience), una película de suspense que explora los peligros de la inteligencia artificial.
El director vuelve a contar con Megan Fox tras su anterior trabajo juntos en Hasta que la muerte nos separe de 2021.
La película, rodada en Bulgaria y financiada con fondos de ese país, llega a las salas españolas este viernes 27 de septiembre.
Sinopsis de Alice
Tras la enfermedad de su mujer que la obliga a permanecer ingresada en un hospital, un hombre decide comprar una inteligencia artificial que le ayude a gestionar el hogar en el que vive con su hija pequeña.
La entidad pronto irá ganando independencia hasta convertirse en una amenaza para la familia.
Crítica de Alice
Alice no es más que la enésima película sobre lo malvada que puede ser la inteligencia artificial.
Usando a Megan Fox como reclamo, la película se limita a contar una historia que ya hemos visto, de la manera menos original posible.
La inteligencia artificial hace relativamente poco que está entre nosotros y, aún así, Hollywood ya ha conseguido que sus historias relacionadas con ella nos provoquen un hastío infinito.
Alice es un reflejo de su tiempo
Alice se sube al carro de las películas que buscan aprovechar los miedos de la sociedad en las que nacen. No es nada nuevo. Cada época del celuloide ha servido de catarsis ante los miedos más comunes entre sus ciudadanos.
Tenemos la época posterior a la Segunda Guerra Mundial donde las cintas de catástrofes nucleares estaban a la orden del día. Le siguieron los desastres naturales, los virus y las pandemias y los peligros de la tecnología.
Hollywood convertido en una especie de Centro de Estudios Sociológicos en los que se toma el pulso a las preocupaciones del mundo occidental.
El guion lo hizo una IA
Al leer la sinopsis de Alice, es imposible no acordarse de cintas recientes como Megan (Johnstone. 2022) o Diabólica (Weitz. 2024). De hecho, podríamos intercambiar el argumento de las tres y nadie se daría cuenta.
Lejos quedan ya la refrescante Ex Machina que Alex Garland dirigió en 2014 o los Terminator y Robocop de finales de los 80. Inteligencia Artificial y androides es una combinación que nos ha dado horas de diversión frente a una pantalla. No solo en cine, también en videojuegos con la genial contribución con la que Quantic Dream nos obsequió en 2018, Detroit Become Human.
Por eso, Alice es tan innecesaria. El guion de Will Honley y April Maguire no aporta absolutamente nada a este subgénero de la ciencia ficción. Solo necesitamos ver los primeros diez minutos de película para saber con precisión de cirujano todo lo que va a suceder ante nosotros.
La cinta es tal pastiche de trabajos anteriores que tenemos la sensación de que alguien le ha dicho a ChatGPT que le escriba una película mala sobre Inteligencia Artificial.
Megan Fox no es suficiente
Es evidente que S.K. Dale intenta explotar el atractivo físico de su protagonista. La tensión sexual que esta androide interpretada por Fox es capaz de generar en el padre de familia es sin duda, el mayor reclamo de esta producción. Así de simples somos los humanos, capaces de aguantar estoicamente un subproducto de estas características solo porque sale la actriz.
Y que conste que Fox sabe encontrar el equilibrio en su actuación entre la frialdad de un robot programado para obedecer y la provocación sexual más ardiente. ¿Es eso suficiente para justificar la existencia de Alice? Si estás en la adolescencia y dejas que tus hormonas contesten a esta pregunta, la respuesta será una afirmación rotunda. Si no respondes a esta descripción, estarás tan enfadado como nosotros.
S.K. Dale coge prestado los tropos del subgénero de la ciencia ficción de androides para construir un relato insulso y carente de originalidad.
No hay nada en Alice que merezca su visionado. Ni siquiera su principal reclamo, Megan Fox, convertido en una despiadada y manipuladora androide. Todo en la cinta es predecible, hasta sus actuaciones carentes de matices. Alice parece una película de encargo, de esas que se hacen sin alma para cobrar a fin de mes.
