Crítica ‘El aspirante’ – SOYDECINE.COM
El multipremiado director Juan Gautier estrena El aspirante, un thriller psicológico entre novatadas universitarias.
La película es una adaptación del cortometraje del mismo nombre que el realizador estrenó en 2015.
El aspirante llega a las salas españolas el 20 de septiembre.
Sinopsis de El aspirante
Empieza el año escolar y los nuevos universitarios llegan a la residencia de estudiantes. Los veteranos ponen en marcha las tradicionales pruebas con las que deberán lidiar los novatos.
Lo que empieza siendo una diversión, pronto se tornará en una espiral de violencia.
Crítica de El aspirante
La película de Gautier parece algo deslavazada y caótica, pero, lo que para algunas producciones sería algo negativo, aquí no hace más que reforzar en el espectador la sensación de descontrol y desconcierto que sufren los propios protagonistas de la historia.
La cinta tiene un mensaje poderoso y una ejecución efectista.
El hecho de que El aspirante esté plagado de rostros poco conocidos no hace más que beneficiar a la efectividad de la historia. Ante nosotros no hay actores, sino universitarios haciéndole la vida imposible a universitarios.
Entre el reparto, destacan Jorge Motos, nominado al Goya al mejor actor revelación en 2021 por su papel en Lucas (Álex Montoya). El premio fue a parar a Chechu Salgado por Las leyes de la frontera de Daniel Monzón, pero Motos ya había entrado en la industria por la puerta grande.
Otra de las destacadas es Catalina Sopelana, a la que hemos visto en las estupendas Modelo 77 de Alberto Rodríguez y en Mantícora de Carlos Vermut.
Completan el elenco Lucas Nabor, Eduardo Rosa, Pedro Rubio y, uno de los actores que más nos ha gustado, Felipe Pirazán.
Uno de los aspectos más destacados de El aspirante es la forma de perfilar a sus personajes. Quizá sea por la dilatada experiencia del director en el terreno documental, pero lo cierto es que este retrato del lado más oscuro del mundo universitario es crudo, directo y honesto.
Aunque es cierto que las actuaciones son algo irregulares y que algunos miembros del elenco parecen no sentirse demasiado cómodos en el papel, restando naturalidad a sus personajes, también lo es que todos ellos están magistralmente escritos.
Salimos de la sala con la sensación de que lo que hemos visto sucede, a diario, en las residencias de nuestro país.
En una historia así es difícil no posicionarse desde el principio con el débil. Aquel que sufre los abusos del poderoso. Sin embargo, el guion de Juan Gautier, Samuel Hurtado y Josep Lluís Gómez Frechilla dibuja personajes complejos.
Hay rastros de humanidad entre aquellos que perpetran las novatadas y actitudes violentas entre los que las sufren. La que a priori parece una historia de blancos y negros, termina por enfrentar a sus personajes entre los tonos grises.
Ninguna de las novatadas iniciales es en su planteamiento una salvajada y aun así, la acumulación de pequeñas humillaciones termina por activar los resortes psicológicos de los inestables estudiantes de primer año.
La cinta transciende lo universitario para construir un retrato de los desequilibrios de poder que existen en nuestra sociedad y las consecuencias que derivan de ellos.
El aspirante es un thriller intenso y efectivo. Los perfiles psicológicos de sus personajes y su evolución en pantalla están tan bien definidos y sus interacciones resultan tan creíbles que es imposible escapar de la tela de araña que teje a nuestro alrededor.
Aunque en ocasiones resulta caótica y las actuaciones son algo irregulares, Gautier construye un relato de denuncia tan valiente como necesario.
