25 abril, 2026
Canchunchú… y el Almendrón

Este lunes 19 de agosto se cumplirán 118 años del natalicio del hijo de Antonio Font y María Rivera, Luis Mariano, el que se quedó con el apellido materno y entregó a los campesinos las tierras que le dejó el padre, el que se crio en medio de un campo sin escuela y con el trabajo infantil como única distracción posible.

Luis Mariano Rivera significa mucho para los venezolanos que conocemos palmo a palmo lo que él llegó a plasmar en poesía sencilla y cantos para ser entonados como versículos de nuestra propia Biblia.

Pensando en el juglar de Canchunchú nos arrimamos al recuerdo de la mata de almendrón ubicada frente al teatro cumanés que lleva el nombre del poeta. Ese era el almendrón donde nuestra madre nos resguardaba del sol en el centro de la Ciudad Primogénita, paisaje querendón de Antonio José de Sucre.

Ese almendrón vivió en 2021 un intento de ecocidio que revelaba mucho de un gobierno regional ignorante de lo que puede significar un árbol para la querencia y la memoria histórica de un pueblo. Y justo padeció el intento de eliminación a pocos días de celebrarse el aniversario del natalicio del poeta que se devolvió a su rancho en Canchunchú para abrazar los árboles y brindar por la vida junto a ellos.

Nuestro querido colega Jorge Luis López, corresponsal de RNV en el estado Sucre, nos fue informando y gracias al pueblo de Cumaná se logró parar el corte del árbol, aunque quedó desnudo de ramas.

Ya no. Los amorosos cumaneses en nombre de todos van, lo abrazan, conversan con él, y lo riegan. Ha renacido con el amor popular y su resistencia natural.

Luis Mariano festejará desde arriba sus 118 años sabiendo que ese almendrón almacena la Resistencia de un pueblo que sabe de qué se trata matar a un árbol, a un animal, a un ser humano, que sabe de qué se trata la violencia y sabe de qué se tratan la vida y la paz.

@lildelvalle

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