24 abril, 2026
De San Remo a Caracas

Se llama José Raúl Mulino y ha tenido altos cargos en todos los gobiernos desde 1990. Fue candidato a vicepresidente en las últimas elecciones, pero cuando el candidato presidencial Raúl Martinelli fue condenado por corrupción, le tocó asumir la candidatura y fue electo este mismo año. Asumió el 1° de julio. Y parece que quiere destacarse por sus servicios a los intereses gringos. Por algo, en su sola función de peón del imperio del norte, ha pretendido reconocer como presidente al candidato perdedor en las últimas elecciones de Venezuela.

Sí, porque anda tratando de aparecer en un grupo retratado con el señor Milei (el mismo que está destruyendo su país a toda prisa) y la señora Dina Boluarte, la dictadora peruana, que llegó a presidenta luego de ser elegida como vicepresidenta de Pedro Castillo, participar en el golpe parlamentario que lo destituyó y encarceló, la misma que para imponerse como presidenta ordenó la masacre de 50 personas, con 1.400 heridos durante las protestas entre diciembre de 2022 y marzo de 2023, la misma acusada de corrupción por el “caso Rolex” y otros más.
Frondosos expedientes reúnen los promotores de esta reedición del Grupo de Lima, para intervenir en los asuntos internos de Venezuela, intentando pasar por encima de nuestra soberanía, sólo para animar la comparsa de los imperialistas que pretenden hacerse de nuestro petróleo.

Reviso los fundadores del Grupo de Lima en 2017 y ya ninguno de aquellos presidentes tiene figuración: estaba el señor de México, Enrique Peña Nieto, último presidente del PRI (partido implicado múltiples veces en fraudes que garantizaron su estadía en el poder durante 70 años consecutivos, en la que algunos llamaban la “dictadura perfecta”).

El presidente anfitrión, Pedro Pablo Kuczynski, quien renunció para evadir cargos por corrupción. Juan Orlando Hernández, presidente de Honduras, tuvo una suerte más dramática, porque después de haber sido reelecto en elecciones fraudulentas, al tener que abandonar su cargo ante una abrumadora derrota, fue inmediatamente extraditado a Estados Unidos cargado de cadenas en pies y manos acusado de narcotráfico.
Ninguno de ellos acompañó a Donald Trump cuando denunció un “gigantesco fraude” al ser derrotado por Joe Biden en 2020.

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