Tenemos que normalizar la pérdida
Annaé Torrealba, quien sufrió la pérdida de varios de sus seres queridos entre ellos su abuelo Juan Vicente Torrealba, que falleció en 2019, habló sobre cómo enfrentó el duelo por tantas pérdidas físicas y hasta emocionales.
“Yo tengo un punto de partida que es la fe… yo no peleo con Dios, no le cuestiono las cosas que él decide”, contó Torrealba en entrevista con “De primera pódcast”.
“Nosotros estamos malacostumbrados a aferrarnos al amor y no queremos soltar, y cuando sufrimos las pérdidas de un ser querido o de algo que nos importa mucho lo que nos duele es el vacío que deja en nosotros”, agregó seguidamente.
El duelo
Tras su experiencia, la intérprete de “Ni con un pétalo” manifestó que la gente llora por la ausencia que deja esa persona en la vida. “Por el vacío de ese amor que ya no vas a tener. Entonces, entendí que ese egoísmo no es saludable que nosotros tenemos que normalizar la pérdida porque la vida es así”.
Asimismo, la caraqueña destacó que entendió el proceso de dejar ir de la mano de Dios, pero también admitió que no siempre logra tener la entereza para tocar ciertos temas. “Lo entendí con muchas lágrimas y mucha oración, fe y madurez… hoy puedo hablar de esto con normalidad. Hay días que el tema Michelle (su hija) no me lo puedes tocar, no soy valiente, se me eriza la piel… me pongo a llorar y no pienso”, sostuvo.
La locutora, de 48 años, admitió que reconoció que ese proceso no es una lección de la persona.
“La muerte de mi abuelo me pegó muchísimo, pero mi abuelo vivió 102 años muy bien con éxito, con amor, familia y fue una muerte natural”, expresó.
Y agregó: “Es difícil cuando estamos hablando de una niña de 24 años que es tu hija, que no se casó y no te hizo abuela… me duele mucho por ella, pero ese fue su ciclo. Cuando una madre pierde a un hijo ese es un hueco en la vida que no se tapa con nada”.
“No creció en mi vientre, pero si en mi corazón”
La artista ha tenido experiencias completamente distintas con sus tres hijos Anastasia Bortolussi Torrealba (2001), Diego Pérez Torrealba (2014) y Michelle Alexandra Bortolussi Rivera, quien falleció en 2019 luego perder una larga batalla contra la diabetes.
“Están mis dos hijos, que son mi motor y que ellos necesitan una mamá feliz, bailando, cantando, alegre, acompañándolos y creando momentos felices… esa fortaleza la sacas después de entender que el amor es prestado”, contó.
Tras la partida física de Michelle, Annaé reveló que sintió culpa pero momentánea. “Fue mi hija de crianza. Ella estuvo conmigo desde los dos años hasta que me divorcié de su papá. Cuando nos divorciamos, la forma de agredirme era alejarme de ella porque a nosotras solo nos unía el amor, y las leyes no saben de amor”, recordó.
En ese entonces, madre e hija estuvieron distanciadas por un tiempo. “Luego, nos reencontramos esporádicamente en ese año hasta que ella se quebrantó de salud… yo no la pude ayudar y quizás mi sentimiento de culpa radicaba en que yo no pude hacer más por ella”, dijo.
En ese sentido, Annaé Torrealba señaló que lo analizó y se dio cuenta de que le había dado mucho amor a su hija.
“Yo le di tanto amor y me entregué al punto de quitarme el apellido para que la gente no sacara cuentas de por qué habían tantos apellidos en esa casa”.
“No creció en mi vientre, pero sí en mi corazón… ahí encontré paz porque todas esas noches de trasnocho y desvelo, la cantidad de cuadernos que forré y pasé margen. La presencia que tuve con mi hija, el acompañamiento que fue una persona que la vida me encomendó para cuidarla”, aseguró.
Violencia doméstica
Otro de los puntos que abordó la entrevista fue sobre su relación con Mauricio Bortolussi, con el que tuvo en 2001 a su primera hija, Anastasia Bortolussi Torrealba. La pareja se separó luego de 10 años juntos.
Para los que no lo saben, la modelo sufrió de violencia doméstica por parte de Bortolussi. En este sentido, Annaé Torrealba quiso contar, por primera vez de manera detallada, uno de los episodios que vivió con su expareja.
“Íbamos por la carretera de noche y ya teníamos cierto tiempo separados. Él se ofuscó y dijo que si yo no era para él no era de nadie. Se paró en plena carretera en la Panamericana de madrugada, trató de violentarme físicamente”, reveló.
Asimismo, la modelo contó que le rompió el vestido y los zapatos en plena vía pública. “Fue horrible. En ese momento venía una patrulla y él me obligó a montarme en el carro nuevamente”.
“Rodamos hasta un lugar que era como la terminal de autobuses, y tuvo que descender la velocidad del vehículo y yo me tiré del carro. Me quedé con el teléfono en la mano y llamé a un amigo para que me auxiliara”, agregó.
“Vino mi amigo y me rescató, pero fue horrible porque yo sentí que mi vida se acababa en ese punto”, apuntó Annaé Torrealba.
