Los elegidos – Últimas Noticias
Para los “líderes” de la derecha es muy fácil hacer política porque sus campañas se fundamentan en fuerzas exógenas, que van mucho más allá de sus propias capacidades, de sus méritos, de sus propuestas, del liderazgo real de sus dirigentes.
Sucede casi en el mundo entero, en la mayoría de los países donde hay embajadas de Estados Unidos, este país, en representación de empresas transnacionales que financian a demócratas y republicanos, seleccionan con pinzas a los nombres y apellidos a los que les alzarán la mano, los captan, los preparan en sus universidades, les forjan la carrera política.
La única condición indispensable que debe cumplir este “líder” es aceptar el rol que le asignan desde EEUU, obtener la protección del capital internacional y sus aliados en el mundo, a cambio de facilitar todos los convenios, contratos y acuerdos que pongan las riquezas naturales de ese país (oro, petróleo, cobre, etc) en manos de las empresas transnacionales que conforman la élite económica de turno.
Cada acuerdo firmado trae consigo una comisión en millones de dólares, y le garantiza al “elegido” inmunidad ante cualquier denuncia de los grupos nacionalistas que pretendan defender la soberanía.
Es impresionante el lobby que se mueve detrás de estas “figuras”, el favoritismo de la prensa, la visibilidad que le dan en redes sociales, las relaciones públicas en torno a quienes han sido “elegidos”. Sus fotos son impecables, iluminadas perfectamente, las notas de prensa siempre favorables, la puesta en escena sin improvisaciones, todo un encantador ejercicio prepagado de construcción de la imagen, o branding político, como lo llaman ahora.
La proyección de los “elegidos” pasa por codearlos con figuras nacionales e internacionales de renombre, son recibidos por artistas, deportistas, congresistas gringos y los más top, tienen puerta libre en la Casa Blanca, con derecho a tomarse fotos con el mismísimo presidente de los Estados Unidos.
Para el ciudadano común, esta realidad no es tan objetiva. A su vista nada de eso sucede; son manipulados sin percatarse. Por desconocimiento son capaces de apoyar a sus enemigos mansamente aunque eso les cueste la calidad de vida, están más dispuestos a comprar el discurso del odio contra la izquierda, pues de ese lado no hay “elegidos”.
Especialista en opinión pública
