Tigre de Tasmania, un bebé marsupial que creció como perro

Un estudio recientemente publicado en Australia acaba de revelar que el extinto Tigre de Tasmania nació tal como lo hace cualquier otro marsupial. Sin embargo, al salir de la bolsa materna, se terminó desarrollando como un ejemplar parecido a un perro salvaje australiano o dingo.

La investigación corrió por cuenta de la Universidad de Melbourne y Museos Victoria, y la misma tomó tomografías digitales para crear modelos tridimensionales de los 13 ejemplares de cría de Tigre de Tasmania que todavía se conservan. “Se trata de la primera serie digital del Tigre de Tasmania, el marsupial depredador más emblemático de Australia”, comentó al respecto Christy Hipsley, una de las expertas involucradas en el estudio.

¿Y qué revelaron esas imágenes? Entre otras cosas, que el Tigre de Tasmania nació con antebrazos fuertes que le permitían trepar dentro de la bolsa marsupial de su madre. No obstante después de 12 semanas, justo al comienzo de su vida independiente, sus extremidades traseras se alargaron más que las delanteras. Es entonces cuando comenzó a asemejar la apariencia de un perro o un lobo. Eso, a pesar de que el parentesco entre ambas especias se remonta a unos 160 millones de años.

Los investigadores también develaron que este caso es uno de evolución convergente, uno en el que organismos que no están relacionados entre sí terminan evolucionando por separado hasta asemejarse, entre otras cosas, gracias a la adaptación a hábitats similares.

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