Los Rockets ponen su historia en la estratósfera

San Antonio le ganó a Houston, que superó su propio registro de triples anotados en una temporada. Y los Spurs tienen a tiro los playoffs.

Los texanos se levantaron y con trabajo sumaron seis triunfos seguidos, ocho en los diez últimos encuentros, siendo sus últimas víctimas los Rockets sin Chris Paul y sin ningún buen medio ofensivo: solo anotaron 7 de 30 en triples y promedian 15,4 por encuentro. A pesar de su poca efectividad, les valió para romper su propio hito histórico: suman ya 1.184 aciertos desde el perímetro, la mayor marca de siempre en la Liga Norteamericana. Detrás dejan sus propios 1.181 del año pasado, los 1.077 de los Warriors en la 2015-16 y los 1.067 de los Cavaliers de la temporada anterior. Es el nuevo baloncesto.

Ese 23,3% en triples (34,7% en tiros de campo) fueron una fosa demasiado grande frente a unos Spurs que se han levantado de la tumba al ritmo que marca Gregg Popovich. Sin él, esta plantilla ni soñaría con rozar la postemporada. El resultado lo dicta el partido que se pudo presenciar entre estos dos grandes de la NBA. El 100-83 en 48 minutos de juego muestran lo poco espectacular de un encuentro muy parado, sin grandes alardes y que vio como Harden llegaba a los 25 puntos sin gracia y a LaMarcus Aldridge a los 23. Aunque realmente los que lo dinamitaron todo fueron Patty Mills, Rudy Gay y Danny Green en un lapso de seis minutos en el último cuarto. Pau Gasol hizo dos puntos y ocho rebotes en once minutos.

Relacionadas