Isabel Rangel Barón nos habla de la importancia de los buenos hábitos y la actitud positiva

Tener una vida saludable pasa por poseer buenos hábitos y, sobre todo, una actitud positiva para ser una persona sana, con calidad de vida y bienestar tanto físico y mental como social. Esta combinación, además, sirve para todo, desde prevenir enfermedades hasta gozar de un excelente estado de ánimo.

Isabel Rangel Barón, presidenta de Rismed Oncology Systems, nos habla al respecto en una reciente publicación de su portal oficial en la que explica que son muchas las asociaciones e iniciativas que promueven la prevención de la enfermedad en vez de desarrollar programas de tratamiento, pues ésta es mucho más rentable y menos invasiva.

La Organización Mundial para la Salud (OMS) misma es la que defiende este particular concepto de salud: “La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”. Y todo ello, explican, se puede garantizar con pequeños hábitos y algunos cambios de actitud.

¿Cuáles? ¡Los siguientes!:

  • COMER SANAMENTE: Hacerlo siempre considerando el hábito de ingerir frutas, verduras y granos en la dieta diaria; y el cambio de sustituir el consumo de las bebidas con muchas calorías, azúcar, sal, grasa o alcohol.
  • EJERCICIOS: Desarrollar el hábito de la actividad física durante dos horas y media a la semana como mínimo para aumentar la frecuencia cardíaca y respiratoria, fortalecer los músculos y los huesos; cambiar el sedentarismo por una placida caminata al aire libre entre otros ejercicios.
  • EQUILIBRIO: Mantener el equilibrio entre el trabajo, el hogar y el placer, que se logra con el apoyo de familiares y amigos, maximizando el tiempo de forma inteligente, que engloba dormir entre siete a nueve horas y utilizar terapias alternativas que favorezcan la relajación; cambiar el estrés y sobrevalorización de los problemas por sentirse bien consigo mismos y los demás.

Estos hábitos y costumbres garantizan una vida saludable, al menos en el sentido que la OMS entiende el concepto: Bienestar físico, mental y social, siempre considerando la alimentación balanceada, la actividad física y el equilibrio entre el trabajo, el hogar y el placer, desarrollando una cultura de prevención y cambiando la idea de la remediación.

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